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domingo, 2 de diciembre de 2007

"Los oficios terrestres" de Rodolfo Walsh.

En Fotos

"-Sobresaliente, Tolosa. ¿Qué piensa seguir?
-Abogacía, señor.
-Política, ¿eh? No olvide las musas. Nuestros grandes políticos llevaban un tintero en el chaleco."

Pág 177.

"Cosas para decirle a M:
El arte es un ordenamiento que no está previamente contenido en sus medios.
En todo caso, si un ordenamiento así resultara artístico, el creador sería el creador de los medios.
Míster Eastman es el verdadero autor de todas las fotos que se sacan con una Kodak.
Si el elemento natural no se puede subordinar o eliminar, no hay arte, como no lo hay en la naturaleza misma.
Por qué no te dedicás a la guitarra, vos tocabas lindo.
El goce estético es estático.
Integritas, consonantia, claritas.
Aristóteles. Croce. Joyce."

Pág 185.

"(...)es que yo no me puedo quedar quieto frente a lo que veo, tengo que hacer algo, y todos me dicen que no (...)"

Pág 194.

En Obra literaria completa, Walsh, Rodolfo, Editorial Siglo XXI, 2da edicion, México, 1985.

sábado, 24 de noviembre de 2007

"Rodolfo Walsh, vivo" compilación de Roberto Baschetti.

"Pero el escritor es casi siempre otra cosa; es casi siempre, además de escritor, primordialmente un político, un hombre de acción."

Pág 34.

"Juan Carlos Portantiero: Dentro de la literatura, todo; fuera de la literatura, nada.
Es decir: ante todo aquello que transgreda los límites del campo de acción, cuando ya se pasa netamente al terreno ideológico y político, ya allí son absolutamente estrictos y claros."

Pág 61.

"(...)fijáte que si yo tuviera que buscar alguna influencia en la forma, es decir en el tipo de estilo(...)"

Pág 66.

"Yo hoy pienso que no sólo es posible un arte que esté relacionado directamente con la política, sino que, como retrospectivamente me molesta mucho esa muletilla que hemos usado durante años, yo quisiera invertir la cosa y decir que no concibo hoy el arte si no está relacionado directamente con la política(...)"

Pág 69.

En Rodolfo Walsh, vivo, Walsh, Rodolfo, Compilación y prólogo de Roberto Baschetti, Ediciones de la Flor, 1994.

viernes, 23 de noviembre de 2007

"Caso Satanowsky" de Rodolfo Walsh.



"El pleito de La Razón había recorrido entretanto un largo camino. La idea de apoderarse de ella por medios extralegales parece haber surgido simultáneamente en varios sectores. En uno de esos sectores militó el doctor Eduardo Busso, abogado de monopolios internacionales, ministro del Interior de los dos gobiernos provisionales y cuñado de Roberto Noble, director de Clarín."

Pág 33.

"El "honor patrio" y el "honor nacional" ya habían sido peloteados por ese mismo Parlamento en el que sólo se sentaban los lenguaraces de las clases dominantes y, para entretenerlo, algún despistado tribuno de la plebe."

Pág 193.

"Veinticuatro horas de hipótesis y teorías, en gran despliegue. ¿Y luego? Una palabra de cautela. Nadie sabe quién la pronuncia, pero los diarios la registran. Hermetismo, dicen. Impenetrable reserva, agregan. Son las piernas y brazos del gran fantasma, cuya cabeza no tarda en asomar. Secreto...Secreto del Sumario..."

Pág 221.

"En un país que no esté enfermo de miedo, un asunto así se ventila a los cuatro vientos. Hasta que no hay posibilidad de averiguar más. Sólo entonces es lícito y honorable el fracaso."

Pág 227.

En Caso Satanowsky, Walsh, Rodolfo, Ediciones de la Flor, 1997.

viernes, 26 de octubre de 2007

"¿Quién mató a Rosendo?" (1968) de Rodolfo Walsh.



"Si alguien quiere leer este libro como una simple novela policial, es cosa suya. Yo no creo que un episodio tan complejo como la masacre de Avellaneda ocurra por casualidad."

Pág 13.

"Mi intención no era llevarlos ante una justicia en la que no creo, sino darles la oportunidad, puesto que se titulaban sindicalistas, de presentar su descargo en el periódico de los trabajadores."

Pág 14.

"En algún momento le pareció que comprendía la esencia del poder: ese punto de equilibrio en que nadie hace su voluntad, pero el más hábil opera con la voluntad ajena."

Pág 43.

"A su derecha, en la cabecera, estaba Armando Cabo, un hombre de la vieja guardia metalúrgica, héroe de la Resistencia, ahora dilapidado por las transacciones y el alcohol (...)"

Pág 50.

"Se habían acabado los giros y los saltos. Empezaba el sueño."

Pág 125.

"P.- No hay ningún tiro contra ustedes. En la zona de ustedes, ni un solo tiro.
I.- Por eso. Y ahí me avivo yo. Porque Vandor sabe que yo sé que él lo mató."

Pág 138.

"¿Era posible ir más lejos?"

Pág 140.

"Domingo Blajaquis era uno de los hombres que vivieron para eso, y como él hubo muchos, convencidos de que a la violencia del opresor había que oponer la violencia de los oprimidos; al terror de arriba, el terror de abajo. Era una lucha condenada por falta de organización y de conducción revolucionaria, pero alteró el curso de las cosas, derrotó las fantasías del ala más dura de la revolución libertadora y facilitó el triunfo de su ala conciliadora y frondizista."

Pág 157.

"El sistema no castiga a sus hombres: los premia. No encarcela a sus verdugos: los mantiene. Y Augusto Vandor es un hombre del sistema."

Pág 191.

"Ese silencio de arriba no importa demasiado. Tanto en aquella oportunidad como en ésta me dirigí a los lectores de más abajo, a los más desconocidos. Aquello no se olvidó, y esto tampoco se olvidará. En las paredes de Avellaneda, de Gerli, de Lanús, ha empezado a aparecer un nombre que hace mucho tiempo que no aparecía. Sólo que ahora va acompañado de la palabra: Asesino."

Pág 193.

En ¿Quién mató a Rosendo?, Walsh, Rodolfo, Editorial Hyspamerica, 1988.

domingo, 21 de octubre de 2007

"La granada" (1964) y "La batalla" (1964) de Rodolfo Walsh.



La granada

"El mundo está lleno de objetos así, hechos para atestiguar una situación, no para remediarla."

"No son chistes. En cierto sentido, todo el mundo lleva encima una granada. Pero usted sabe dónde está. Es una gran ventaja. (...)Es que usted ha vivido fingiendo hasta ahora. Ya no podrá. Pensándolo bien, debería bailar de contento. Le ha ocurrido, muy joven, algo que es casi un milagro. Su destino se ha hecho objetivo. Usted es mucho más usted. ¿Qué era hace unas horas? Un desgraciado, un pobre colimba."

Pág 248-249.

"Yo no quiero monumento. El monumento de uno es uno mismo. Eso lo aprendí anoche, y me costó bastante."

Pág 287.

La batalla

"Efraín:El tirano y el país se producen mutuamente. Dentro de ese círculo no puede ser derrotado, aunque cambie de nombre y de cara.

Marrero: Ese círculo es la historia.

Efraín: Es una de las historias posibles. La que tú permites en este momento.

Marrero: ¿Por qué te has alzado contra él, entonces?

Efraín: Me alzo de otro modo, al nivel de la tierra, de mis muertos, no de tus coroneles y embajadores. Rechazo la historia que tú aceptas y trato de forzar otra.

Marrero: Esa historia exige otro país.

Efraín: En esa medida empiezo a ser otro país. Soy derrotado, desde luego, pero reaparezco, igual que él. Las líneas de fuga del futuro repiten indefinidamente mi silueta y la suya, sólo que estamos en distintos paisajes. El suyo se desvanece, el mío se afirma."

Pág 347.

"Efraín: No te das cuenta que los verdaderos políticos son ellos. Los López, los Robles, los Urvina. En este tablero ganan siempre ellos. Contra el pueblo no han ganado nunca la guerra, pero han ganado siempre la paz. Los tiros que nunca disparan, las batallas conversadas, la suma algebraica de regimientos son los que derrocan gobiernos para cambiarlos por otros iguales. Eso es política, Marrero. Golpe, elecciones, gobierno civil, gobierno militar. ¿Quién lucha? Nadie. ¿Quién muere? Algún peatón distraído, alguna anciana curiosa. Pero, ¿qué son estos golpes, estas revoluciones? Un show de prestidigitadores. Cuando la mercadería apesta, se cambia el escaparate. Crees que puedes acabar con el tirano mediante un golpe idéntico al que lo puso donde está; que podría ser planeado por él; que acaso esté planeado por él. ¿Qué cambia por eso? Lo sacas, y el país tuyo, que es el país de él, vuelve a expresarse del mismo modo.

Marrero: ¿Y tú dónde te colocas?

Efraín: Fuera."

Pág 348.

En Obra literaria completa, Walsh, Rodolfo, Editorial Siglo XXI, 2da edicion, México, 1985.

lunes, 15 de octubre de 2007

"Ese hombre y otros papeles personales" de Rodolfo Walsh.



1962.

"Quisiera tragarme la vida.
Me pregunto de golpe qué estoy haciendo aquí, iluminando pobres historias, restaurando con un poquito de témpera los viejos retratos.
Debe ser que hoy no tengo sol en esta otra isla cimarrona.
Me gustaría ir a Bahía y ser un negro. Trabajar con los negros y coger con las negras y aprender a cantar y a bailar.
Me pregunto qué hago aquí, dilapidando mi vida en secas cosmogonías, en planes.
El hombre no tiene que averiguar lo que es. Tiene que ser.
Pierde tiempo en averiguar lo que es, y no puede averiguarlo porque simultáneamente deja de ser.
Ser es sentir, y la única manera de saber lo que uno es, es vivir y ser. No importa que no quede constancia.
Me gustaría ser capaz de salir ahora mismo, caminando, juntar mis pocas cosas, irme para siempre.
Para siempre detrás del sol y del mar.
Que alguien me enseñe a cantar y a bailar.
Que alguien me desate la lengua.
Que yo pueda hablar con la gente, entonces podré hablar de la gente.
Que alguien me cauterice esta costra de incomunicación y estupidez.
Que yo sea otro, que vuelva a ser un chico.
Me voy a ir."

Pág 63-64.

1968

"Los ejercicios espirituales son para: 1)enfermeras; 2)profesionales; 3)madres de familia; 4) lisiadas; 5)hombres; 6)señoritas; 7)empleadas de casas particulares.
No los hay para: 1)prostitutas; 2)madres de bastardos; 3)cocainómanos; 4)ministros. Pero en cambio hay "retiros de perseverancia" para 1)caballeros y jóvenes; 2)señoritas, y un Movimiento Familiar Cristiano que da cursos a: 1)novios."

Pág 94.

"Algo de Marx. El joven Marx riñendo con Epicuro, debatiéndose con Hegel. Engels era un buen borracho. Lenin explicando los ladrillitos de Bogorodsk: de uno a cinco obreros, tantos ladrillitos; más de diez obreros, tantos más: concentración capitalista. Qué divina paciencia que tuvieron estos hombres. Pero me parece que Lenin no amaba tanto sus ladrillitos como Fidel su fábrica de fideos, o sus plantaciones de arroz: de las barbas y los brazos de Fidel anhela caer sobre sus hijos una catarata inagotable de alimentos.
El absoluto de Hegel: cuidado, dijo Marx, con considerar como espíritu absoluto al propio individuo filosófico. Cuidado con creerse encarnación personal de la crítica. Sin embargo, la Crítica era una persona para todos los alemanes.
Un mundo lleno de piolas."

Pág 106.

"¿Me gustaría escribir como Arlt? Me gustaría tener su fuerza, su resentimiento, su capacidad dramática, su decisión de enfrentar a los personajes, como quería Shaw; su inventiva incluso; su aptitud fantástica, porque el mundo de Arlt es fantástico a fuerza de realismo; pero no me gustaría escribir una sola de sus líneas."

Pág 114.

"Incluso el libro de David, aunque mal hecho, es un índice."

Pág 117.

"Me refiero principalmente a métodos de trabajo. Hace años que vengo luchando por eliminar cosas que formaban una "infraestructura" errónea, la bebida, el cigarrillo, los malos horarios, la pereza y las postergaciones consiguientes, la autolástima, el desorden, la falta de disciplina; la consiguiente falta de alegría y de confianza; todo eso ensamblado en una estructura mental que seguía siendo burguesa."

Pág 119.

"Hasta 1957 yo era nacionalista. Aunque jamás fui antiperonista, cuando se produjo la caída de Perón estuve de acuerdo con el hecho."

Pág 141.

"Dentro de las limitaciones que existen para que cualquier obra literaria llegue a la clase obrera, creo que este material tiene una cierta penetración. Basta con que llegue a las cabezas del movimiento obrero, a los dirigentes, a los que tienen responsabilidad de conducción, a los militantes más esclarecidos. Ellos son los vehículos de las ideas contenidas en el libro."

Pág 145.

Pág 146-147: Anuncio de la muerte de Vandor, regocijo de Walsh...

"Es fácil descubrir errores, principios de neurosis, la jactancia, la desconfianza, los juegos de lealtades. De noche no sueño más que con los turbios engranajes de la revolución en la que me he sumergido como en un sueño. Siento a veces que he perdido mi interioridad, que he matado un mundo. Por ejemplo, ¿podría escribir?
Es lo que vamos a ver."

Pág 153.

"(La censura. Creo que estoy comprendiendo por qué me resulta tan fácil "abandonar la literatura". En el fondo no es ningún sacrificio. Lo que lamento es no poder continuar la farsa. Raimundo tiene razón: escribir para burgueses. ¿Podrá existir una literatura clandestina?)"

Pág 161.

"(...)y que yo no soy el héroe de la historieta, sino uno más, alguien que pone un poco el hombro todos los días, y cuando es necesario, pone algo más que el hombro. Pero teniendo en cuenta que debo y puedo también actuar en otro terreno, sin enceguecerme en la pura acción. Debo pensar, sin retroceder, y volver a pensar, y usar sobre mí algo de mi inteligencia y cariño."

Pág 165.

"Pero la estupidez del despotismo peronista estaba dada por la burguesía, incluso por aquellos dirigentes obreros que -después lo vimos- eran los peores burgueses de todos, los burgueses enriquecidos y ensoberbecidos integrados en el Aparato."

Pág 167.

"TEORIA GENERAL DE LA NOVELA:

1. Ser absolutamente diáfano. Renunciar a todas las canchereadas, elipsis, guiñadas, a los entendidos o los contemporáneos. Confiar mucho menos en aquella famosa "aventura del lenguaje". Escribir para todos. Confiar en lo que tengo para decir, dando por descontado un mínimo de artesanía. Eludir la elenfantiasis literaria, tipo David.
2. Recuperar la verdad, las propias contradicciones. Evitar puerilidades como la de Z (Se refiere al personaje de la película homónima dirigida por Costa Gavras), ese personaje impoluto. No hay personajes impolutos.
3. Recuperar la verdad del pueblo, de las masas que es más importante que la de los individuos. Trazar el avance de los héroes, desde la resignación hasta el triunfo que se sabe no-definitivo, porque tampoco es posible ya ser incocente ante la Revolución. Todo esto equivale a aprender de nuevo multitud de cosas."

Pág 176-177.

1970

"Allí vimos (...) a Saer, presuntamente desgarrado por el exilio, y padeciendo esa necesidad de exculparse denigrando a los otros (...)"

Pág 189.

1971

"Ordenamiento. Éste ha sido siempre nuestro talón de Aquiles: la incapacidad de llegar a un ordenamiento simple, no utópico, capaz de sobrellevar una prueba de meses o de años, de soportar el aburrimiento, la rutina, las desgracias personales."

Pág 214.

"La condición del artista en la sociedad burguesa es, pues, de una extraordinaria ambigüedad. Nadie lo valora como él se valora. El hecho de que ciertos cuadros, algunos manuscritos, alcancen hoy valores fabulosos (sobre todo después de que sus autores mueren) no modifica la cuestión, ya que ese precio desmesurado no emana del aprecio de la obra artística, sino de la psicosis del coleccionismo, de la posesión de lo único, que es el lujo supremo y último de la burguesía en su faz decadente y consumista."

Pág 233.

"Briante:(...)Creo que ese libro lleva a otro nivel de la literatura que en este momento es más importante.
Walsh: Pero yo tampoco lo percibía. Yo dejaba una cosa, dejaba de hacer testimonio, de inspirarme en la realidad de las persecuciones del pueblo, del sufrimiento del pueblo, para pasar a un plano en el que si bien esos temas no eran abandonados, eran tratados de otra forma. No eran presentados sino representados. No era la primera instancia de la denuncia sino la segunda instancia, mucho menos concreta. Hay culpables, pero -en todo caso- son personajes de novela."

Pág 241.

1976

"Anoche tuve una pesadilla torrencial, en la que había una columna de fuego, poderosa pero contenida en sus límites, que brotaba de alguna profundidad.

Hoy en el tren un hombre decía: -Sufro mucho. Quisiera acostarme a dormir y despertarme dentro de un año. Hablaba por él, pero también por mí."

Pág 266.

En Ese hombre y otros papeles personales, Walsh, Rodolfo, Ediciones de la Flor, 2007.