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martes, 13 de noviembre de 2007

"El casamiento" (1953) de Witold Gombrowicz.



"Enrique: Buenos, bueno, bueno, enloquecieron. Pero ellos no han podido enloquecer porque no son...y yo sueño...y la mejor prueba de que no son es que yo digo en su presencia que no son -ellos existen sólo en mi cabeza- ¡oh, mi cabeza!¡Todo el tiempo estoy hablándome a mí mismo!"

Pág 25.

"El Padre: Gracias, mi hijo, gracias. Yo acepto
Tu homenaje y lo acepto
Y otra vez lo acepto y no puedo
Aceptarlo bastante...
(sinceramente) Yo estaba
Sediento de respeto.

Enrique: ¿Qué mascarada es ésta?
(silencio)."

Pág 40.

"Enrique (a sí mismo, en voz alta): A veces me parece que todo esto es muy sabio; y a veces que..."

Pág 48.

"Enrique: (...) ¡Entonces todo es una farsa!
Un borracho, para fingir sobriedad, se adapta a la borrachera de otro borracho, quien, para fingir sobriedad, se adapta a la borrachera de otro borracho, quien...
¡Pero entonces todo esto es una mentira! Cada uno dice no lo que quiere decir sino lo que conviene. Las palabras traicioneras se confabulan detrás nuestro.
No las pronunciamos, son ellas
las que nos pronuncian, traicionando
a nuestro pensamiento que traiciona
Nuestro sentimiento traidor, ah, ah, traición
(ebrio): ¡Traición incesante!"

Pág 72.

"Enrique: ¿Estoy? Empiezo a dudar si estoy...si estoy y si soy...Parecería que soy yo quien siente, piensa, toma decisiones...pero en realidad nada se decide en mí y todo se decide entre...entre nosotros...Entre nosotros nacen fuerzas, hechizos, inspiraciones y divinidades que nos traen y nos llevan...y nosotros nos abandonamos..."

Pág 105.

"Enrique (solo):(...)
Yo
Yo solo
Ahora, cuando estás solo, completamente solo, podrías por lo menos suspender por un momento tu incesante recitación
Tu fabricación de palabras
Tu producción de gestos
Pero tú, aun entonces, cuando estás solo, finges estar solo, tu siempre
(Digámoslo sinceramente aquí, en este preciso lugar, en
este momento)
Finges ser tú
Aún ante ti. (...)"

Pág 113.

En El casamiento, Gombrowicz, Witold, Ediciones E A M, Buenos Aires, 1948.

sábado, 20 de octubre de 2007

"Yvonne, princesa de Borgoña" (1933) de Witold Gombrowicz.

"Tengo bastante fortuna como para someterme a los peores sacrificios. ¿Sólo una belleza tendría el derecho de gustarme? ¿Por qué no un mamarracho? ¿Dónde está escrito? ¿Hay alguna ley? ¿Qué ley, quién hay que pretenda esclavizarme? No soy un autómata, soy un hombre libre."

Pág 19.

"No hay duda de que uno nunca conoce su propia superioridad hasta el día en que descubre a alguien muy inferior. Ser príncipe a los ojos de otros, eso no vale nada...yo quiero ser príncipe para mí!"

Pág 25.

"Tu dejadez, tu descuido, tu asquerosidad...en eso que estás pensando ahora. Dime qué es, vamos, lo sabes perfectamente, dímelo. ¡Vas a ver que es lo mismo que pienso yo! Dímelo al oído."

Pág 45.

"E invita a los dignatarios más "snobs", esos viejos profesionales de la arrogancia...Tienen las cualidades necesarias para asustar, son capaces de paralizar a cualquiera."

Pág 65.

"A cada uno su rango, y el que de abajo muerda al de arriba y el de arriba muerda al de abajo! Quiero decir: que el superior aprenda del inferior su merecido orgullo y que el inferior aprenda del superior la noble emulación que fecudara su celo."

Pág 72.

"Arrodíllate, Felipe. Hay que arrodillarse, hijo. Es necesario. ¡No puedes quedarte de pie tu solo, cuando todos los demás estamos de rodillas!"

Pág 76.

En Yvonne, princesa de Borgoña, Gombrowicz, Witold, Editorial Talia-Aquarius, 1972.

lunes, 15 de octubre de 2007

"Diario (1953-1969)" de Witold Gombrowicz.



1953

"No me fío de la virtud de los que han fracasado, de la virtud nacida de la desgracia, y toda esa moralidad me recuerda las palabras de Nietzsche: "La moderación de nuestras costumbres es consecuencia de nuestro debilitamiento"."

Pág 20.

"No me muero en absoluto de ganas de representar a ninguna cosa aparte de mi propia persona; no obstante, el mundo nos impone esas funciones representativas en contra de nuestra voluntad, y no es culpa mía que para aquellos argentinos yo representara a la literatura polaca contemporánea."

Pág 24.

"Porque la Literatura es una dama de costumbres severas y no debe pellizcársela por los rincones. El rasgo característico de la literatura es la dureza. Incluso la literatura que sonríe bondadosamente al lector es resultado de un duro desarrollo de su creador. Y la literatura debe tender a agudizar la vida espiritual y no a tolerar semejantes muestras de escritura marginal."

Pág 27.

"¿Escritores? Nos ahorraríamos muchas desilusiones no llamando "escritor" a cualquiera que sabe "escribir"... Yo conocía a estos "escritores": eran por lo general personas de inteligencia poco profunda y horizontes bastante estrechos, que en los tiempos que yo recuerdo no llegaron a ser alguien...., por lo que hoy, de hecho, no tienen nada que sacrificar. Estos cadáveres vivientes se distinguían por la siguiente característica: les era fácil fabricarse su postura moral e ideológica, ganándose de esta forma el aplauso de la crítica y de una parte importante de los lectores."

Pág 29-30.

"¿Qué pensar de la categoría intelectual y demás cualidades de una persona que aún no se ha enterado de que las palabras cambian en función de su uso, de que incluso la palabra "rosa" puede perder su perfume cuando aparece en labios de una pedante pretenciosa y en cambio la palabra "m..." puede resultar correctísima cuando su uso está sometido a una disciplina consciente de sus objetivos?
Pero ellos leen literalmente. Si alguien utiliza palabras sublimes es noble; si las usa duras, es fuerte; si vulgares, es ordinario. Y esa estúpida manera de comprenderlo todo al pie de la letra impera incluso en lo más alto de la escala social. ¿Cómo se puede soñar entonces con una literatura polaca de cierta envergadura?"

Pág 35.

"(...)sobre las cosas perecederas es posible escribir de forma imperecedera."

Pág 36.

"(...)el valor del arte puro consiste en que rompe los esquemas."

Pág 39.

"En la propia naturaleza de la prensa literaria hay algo que siempre molestará a la literatura como un hueso atravesado en la garganta."

Pág 41.

"Si nuestra sensibilidad no se ha manifestado en nosotros con fuerza suficiente, es así porque somos esclavos de un lenguaje heredado; pero ella va surgiendo a la superficie cada vez con mayor fuerza, filtrándose a través de las grietas de la forma. (...) He aquí la imagen: el majestuoso edificio de una civilización milenaria se ha derrumbadom, silencio y vacío; sobre los escombros, un enjambre de menudos y grises seres humanos que no han podido aún salir del asombro. Porque se ha derrumbado su iglesia: los altares, los cuadros, las vidrieras, las estatuas, ante lo cual hincaban las rodillas; se ha hundido la bóveda que los protegía, todo se ha convertido en polvo y escombros y ellos han quedado al descubierto. ¿Dónde buscar un amparo? ¿A quién adorar? ¿A quién rezar? ¿A quién temer? ¿Dónde ubicar la fuente de inspiración y de fuerza? ¿Sería de extrañar que vieran en ellos mismos la única fuerza creadora y la única Deidad accesible? Éste es el camino que conduce de la adoración de las obras humanas al descubrimiento del hombre como una potencia decisiva y desnuda."

Pág 43-44.

"Él dice: yo admiro. Yo digo: tú intentas admirar. Una pequeña diferencia, y, no obstante, sobre esta pequeña tergiversación se ha edificado una montaña de devota mentira. Y precisamente en esta falsa escuela se está formando un estilo, y no sólo artístico, sino también el estilo de pensar y sentir de la elite, que acude aquí para perfeccionar sus sentimientos y conseguir la seguridad de la forma."

Pág 49.

"En efecto, hemos estado sometidos sucesivamente a la influencia de dos conceptos: uno de ellos, aristócrata, obliga al receptor a admirar algo que no puede ni sentir ni comprender, mientras que el otro, proletario, obliga al creador a fabricar algo que desprecia, que es inferior a él y que sólo puede servir a las gentes simples y a los pobres de espíritu. La lucha entre estas dos escuelas enemigas tiene lugar en nuestras propias carnes, y es tal la fuerza con que se destruyen mutuamente, que se ha creado en nosotros un vacío; ¿lograremos algún día escapar de ese baño purificados y capaces de llevar a cabo un acto creativo propio y particular?"

Pág 51.

"(...)también la verdad revelada ha emprendido, junto con todas las ideas humanas, una marcha hacia sus orígenes. Así que por este lado tampoco es la verdad lo que obstaculiza el entendimiento, sino la voluntad, el deseo de imponerse un cierto canon para ser alguien concreto, para ser alguien."

Pág 57.

"Escribir no es otra cosa que una lucha llevada por el artista contra los demás por su propia celebridad."

Pág 62.

"Pervive en mí la convicción de que el escritor que no sabe escribir de sí mismo es incompleto."

Pág 66.


En Diario (1953-1969), Gombrowicz, Witold, Editorial Seix Barral, España, 2005.

martes, 9 de octubre de 2007

"Transatlántico" (1953) de Witold Gombrowicz.

"La ciudad me pareció como cualquier otra. Unos edificios muy altos, otros bajitos. En las estrechas callejuelas había tal gentío que apenas uno podía caminar. Muchísimos vehículos. Ruido, rugidos, estrépito, barullo; una insoportable humedad en la atmósfera."

Pág 18.

"Y en mi excitación golpeaba con un palo al Ministro, y a todos los funcionarios, dignidades y pompas de nuestro tiempo, a nuestra vida, a la Nación, al Estado, mierda, mierda, mierda; cargaba con el bastón en alto y lo descargaba sobre el Ministro, y una vez que lo hube expulsado unas 50 o 60 veces, seguí todavía despidiéndolo y expulsándolo a palos. Hasta que advertí que provocaba la risa de los transeúntes, quienes me miraban de reojo."

Pág 27.

"Y así hablaba la gente, de una tienda a la otra, contemplando ora ésta ora aquella vitrina. Contemplaban y hablaban y luego pasaban a otra Tienda y de nuevo contemplaban y hablaban."

Pág 29.

"El Hombre que siendo Hombre no quiere ser Hombre y corre detrás de los Hombres y los Persigue como un obseso y a los Hombre adora, ay, y con los Hombres se excita, a los Hombres desea, a los Hombres mira goloso, les coquetea, los galantea, los adula, es llamado desdeñosamente por el pueblo de este país un "puto"."

Pág 49.

"¿No aceptas ningún Progreso? ¿Tenemos siempre que movernos al mismo trote y en el mismo lugar?¿Cómo puedes aspirar a algo Nuevo mientras pones toda tu fe en lo Viejo? Así el Viejo Padre deberá mantener siempre a su hijo joven bajo su látigo paterno.¿Y debe aquel joven obedecer eternamente todo lo que le ordene su Señor Padre?¡Dadle al Joven un poco de respiro, soltadlo, dejadlo que brinque libremente!"

Pág 73.

"Y yo también caminaba, caminaba, y mi Marcha proseguía a lo largo del camino de mi vida, en mi duro y fatigoso Penar Cuesta Arriba, en medio de una inmensa maraña. Así, pues, caminaba, caminaba hacia mi Meta, sin saber qué debía hacer, sabiendo sólo que Algo debía hacer. ¡Ay! ¿para qué Caminaba? Pero Caminaba y Caminaba porque también los otros Caminaban, y eran vanos los proyectos vanas las decisiones cuando el Hombre se ve forzado por la voluntad ajena, cuando se halla perdido entre los hombres como en una Selva oscura. De esa manera Camina uno, pero Yerra; decide uno algo, hace planes, pero Yerra, y mientras toma una decisión aparentemente según su propia voluntad, Yerra, habla y Yerra, Actúa, pero en medio de una Selva, en la noche, y Yerra, Yerra..."

Pág 89.

"Porque todas estas Obras Maestras, Pinturas, Esculturas y demás al estar encerradas aquí juntas, por su abundancia excesiva se desprecian, y han llegado a tal Baratura, que muy bien puedo permitirme romper este Vaso.-Y le dió un puntapié a un Vaso Persa, de Astracán, de Mayólica, verdeceledón, calado, que se estrelló en mil pedazos-."

Pág 101-102.

"Y, sin embargo, imperaba el Vacío. A pesar de lo tremendamente horroroso de los acontecimientos que se aproximaban, aunque estaban a punto de seducir al Hijo, todo era Vacío, Vacío hasta el punto de que daban ganas de rogarle a Dios que sobreviniera el Miedo y el Horror y de esperarlos como un Ave sedienta espera la lluvia. Porque más terrible que el Miedo era la Carencia de Miedo. Nosotros seguíamos como Cañas Vacías, como Botellas Vacías, y todo parecía una Calabaza Vacía. El tercer día me acometió tal Miedo, producido precisamente por la Carencia de Miedo, que fui al jardín, y comencé a vagar por los Bosquecillos, meditando en mi Desesperación, en mi Derrota, en mi Pecado, trataba de reavivar la fuente vivificante del Miedo y del Horror."

Pág 121.

En Transatlántico, Gombrowicz, Witold, Editorial Seix Barral, Barcelona, 1970.

jueves, 4 de octubre de 2007

"La seducción" (1960) de Witold Gombrowicz.

"En los sueños, la maravilla procede de los lugares que están velados, que añoramos sin poder situarlos, y rodamos y rodamos a su alrededor con un alarido silencioso, absortos en una nostalgia que lo traga todo, que desgarra y encanta y se entrega.
Así rodaba yo todavía, daba vueltas, todavía tímido, inseguro...pero ya deliciosamente penetrado por la fuerza flexible que me sobrecogía -me embrujaba-
me encantaba - me embelesaba - me seducía y subyugaba - jugaba conmigo - y el contraste entre la cósmica escarcha era hasta tal punto insoportable que me puse a pensar vagamente en Dios y el milagro. ¡Dios y el milagro!
¿Pero qué era, al cabo?
Era...Un trozo de mejilla y un poco de nuca...pertenecientes a alguien que estaba ante nosotros, en la masa, a unos pasos..."

Pág 38.(pensar, siguiendo la lectura, posible indicio de homosexualidad de Gombrowicz)

"Hay que recordar que las personas vivimos en un mundo. A oscuras desaparece el mundo. Ya sabe usted, no tenemos nada alrededor, nos quedamos solos. Claro que lo sabe usted. Naturalmente nos lo sabemos de memoria, que cada vez que apagamos las luces, nos quedamos a oscuras, pero ello no empece que en ciertos casos la oscuridad nos ciega por completo, ya me entiende usted...(...)"

Pág 129.(pensar, siguiendo la lectura, posible indicio de homosexualidad de Gombrowicz)

En La seducción, Gombrowicz, Witold, Seix Barral, España, 1968.

miércoles, 3 de octubre de 2007

"Cosmos" (1969) de Witold Gombrowicz



"(...)me hallaba entre los dos desfiles: el de los objetos y el de las nubes."

Pág 80.

"¿Pero qué más? La realidad se nos presentaba con la velocidad del rayo; todo volvía a sus normas, como si hubiera sido llamado al orden."

Pág 81.

"(...)¿por qué no es posible concentrar la atención en nada? El mundo es cien millones de veces demasiado opulento(...)"

Pág 135.

"Sonreí a la luz lunar ante la plácida idea de que la mente es impotente frente a la realidad que la supera, la anula, la burla...No existe una posibilidad irrealizable...Toda trama es posible..."

"Y su brutalidad colgada se unía perfectamente con pam, pam, pam, pam, con el gorrión-pslito-palo, era como decir a, b, c, d, como contar uno, dos, tres, cuatro.¡Qué perfección!¡Qué meticulosa lógica!, una lógica subterránea, sin embargo. Una evidencia que nos sacude, pero, que, no obstante, se mantiene siempre subterránea."

Pág 208.

En Cosmos, Gombrowicz, Witold, Editorial Seix Barral, Buenos Aires, 2004.