jueves, 4 de octubre de 2007

"El mundo como supermercado" (1998) de Michel Houellebecq.



"Polivalentes, neutros y modulares, los lugares modernos se adaptan a la infinidad de mensajes a los que deben servir de soporte.
No pueden permitirse emitir un significado autónomo, evocar una atmósfera concreta; por lo tanto, no pueden tener belleza, ni poesía; ni, en general, el menor carácter propio. Despojados de cualquier carácter individual y permanente, y con esta condición, están preparados para acoger la pulsación indefinida de lo transitorio.
Móviles, dispuestos a la transformación, disponibles, los empleados modernos sufren un proceso análogo de despersonalización. Las técnicas de aprendizaje del cambio popularizadas por los talleres New Age se proponen crear individuos infinitamente mutables, desprovistos de cualquier rigidez intelectual o emocional. Liberado de los estorbos constituidos por las adhesiones, las fidelidades, los códigos de comportamiento estrictos, el individuo moderno podría ocupar su lugar en un sistema de transacciones generalizadas en el cual es posible atribuirle, de forma unívoca y sin ambigüedad, un valor de cambio."

Pág 58.

"Profundamente infectada por el sentido, la representación ha perdido por completo la inocencia. Podemos llamar inocente a una representación que se ofrece simplemente como tal, que sólo pretende ser la imagen de un mundo exterior (real o imaginario, pero exterior); en otras palabras, que no incluye su propio comentario crítico. La introducción masiva en las representaciones de referencias, de burla, de doble sentido, de humor, ha minado rápidamente la actividad artística y filosófica, tranformándola en retórica generalizada. Todo arte, como toda ciencia, es un medio de comunicación entre los hombres. Es evidente que la eficacia y la intensidad de la comunicación disminuyen y tienden a anularse desde el momento en que se instala una duda sobre la veracidad de lo que se dice, sobre la sinceridad de lo que se expresa (¿hay quien pueda imaginar, por ejemplo, una ciencia con doble sentido?). La propensión al desmoronamiento que muestra la creatividad en las artes no es sino otra cara de la imposibilidad, tan contemporánea, de la conversación. Es como si, en la conversación corriente, la expresión directa de un sentimiento, de una emoción o de una idea se hubiera vuelto imposible, por ser demasiado vulgar. Todo tiene que pasar por el filtro deformante del humor, un humor que termina girando en el vacío y convirtiéndose en trágica mudez."

Pág 65-66.

En El mundo como supermercado, Houellebecq, Michel, Editorial Anagrama, 2000.

"Kitchen" (1988) de Banana Yoshimoto.



"Desde el fondo de mi corazón quería renunciar a la vida, a seguir adelante. Sin falta, llegará mañana, y pasado mañana, y, pronto, la semana que viene. Nunca había pensado que esto pudiera ser tan fastidioso. Seguramente, mi estado de ánimo, también en aquel momento, era triste y oscuro, y esto me desagradó de veras. Mi imagen, andando sin ánimo por la calle oscura con una tormenta en el corazón, era patética."

Pág 69.

En Kitchen, Yoshimoto, Banana, Editorial Tusquets, 1994.

"La seducción" (1960) de Witold Gombrowicz.

"En los sueños, la maravilla procede de los lugares que están velados, que añoramos sin poder situarlos, y rodamos y rodamos a su alrededor con un alarido silencioso, absortos en una nostalgia que lo traga todo, que desgarra y encanta y se entrega.
Así rodaba yo todavía, daba vueltas, todavía tímido, inseguro...pero ya deliciosamente penetrado por la fuerza flexible que me sobrecogía -me embrujaba-
me encantaba - me embelesaba - me seducía y subyugaba - jugaba conmigo - y el contraste entre la cósmica escarcha era hasta tal punto insoportable que me puse a pensar vagamente en Dios y el milagro. ¡Dios y el milagro!
¿Pero qué era, al cabo?
Era...Un trozo de mejilla y un poco de nuca...pertenecientes a alguien que estaba ante nosotros, en la masa, a unos pasos..."

Pág 38.(pensar, siguiendo la lectura, posible indicio de homosexualidad de Gombrowicz)

"Hay que recordar que las personas vivimos en un mundo. A oscuras desaparece el mundo. Ya sabe usted, no tenemos nada alrededor, nos quedamos solos. Claro que lo sabe usted. Naturalmente nos lo sabemos de memoria, que cada vez que apagamos las luces, nos quedamos a oscuras, pero ello no empece que en ciertos casos la oscuridad nos ciega por completo, ya me entiende usted...(...)"

Pág 129.(pensar, siguiendo la lectura, posible indicio de homosexualidad de Gombrowicz)

En La seducción, Gombrowicz, Witold, Seix Barral, España, 1968.

miércoles, 3 de octubre de 2007

"Callvucurá y la Dinastía de los Piedra" (1884) de Estanislao S Zeballos.



"Las fuerzas militares eran a su vez imperiosamente reclamadas en dos teatros importantísimos: en las fronteras, donde la riqueza, la vida y el honor del vecindario estaban entregados a la voracidad del salvaje; y en el interior, donde hervían las rotas reliquias de la Confederación para marchitar, como lava de volcanes, los territorios de algunas provincias."

Pág 132 (continuar lectura en 133).

"En 1867 el Congreso Nacional respondió al clamor de millares de víctimas con estas palabras de esperanzas:
"Ni la Nación ni el Congreso pueden consentir por más tiempo que los bárbaros de la Pampa, con violación de los tratados más solemnes, sigan asolando y destruyendo nuestras poblaciones fronterizas. Es evidente que un remedio actual e inmediato se necesita para que desaparezca ese violento, ese espantoso estado de cosas."
En consecuencia se dictó la ley de Conquista del Desierto y Ocupación del Río Negro, después de una luminosa defensa de sus ventajas hecha por el senador Oroño en los debates. Era una iniciativa consoladora y que reanimaba la esperanza de pueblos y de víctimas."

Pág 141.

"Y esto era sorprendente en Sarmiento, porque en Argirópolis, donde inicia la realización de muchas de las grandes conquistas sobre el país primitivo, que hoy incoporamos a la civilización argentina, apunta la idea de conquistar el sur ocupando el río Colorado, y vitupera a los gobiernos por no haberlo realizado."

Pág 158. (ver luego pág 159 y sucesivas).

"Si por amor a mi patria no suprimiera algunas páginas negras de la administración pública en las fronteras y de la conducta de muchos comerciantes, se vería que algunos de los feroces alzamientos de indios fueron la justa represalia de grandes felonías de los cristianos, que los trataban como a bestias y los robaban como si fueran idiotas cargados de joyas y abandonados en media calle a altas horas de la noche."

Pág 162.

"Él había condenado, como se ha visto, en su Mensaje al Congreso de 1875, las expediciones contra los salvajes. Las consideraba desastrosas y repugnantes a la civilización; pero los sucesos pudieron más que sus generosos errores de criterio, y resolvió ensayar al fin la guerra ofensiva, renunciando a las hermosas ilusiones de los tratados con los indios, que acababan de engañarlo por medio de la pomposa embajada del "coronel" Huenchuquir, como lo había engañado Catriel dos años antes en el parlamento del Azul."

Pág 207.

"El plan del general Roca era, al contrario, eminentemente nacional, y favorecía así a los grandes intereses rurales de Buenos Aires, como a los humildes intereses de San Luis. No solamente ensanchaba los dominios territoriales de Buenos Aires, centuplicando el valor de todos sus campos y doblando el de sus ganados mayores, sino que extendía estos beneficios a las otras provincias colindantes con el país indígena."

Pág 210.

En Callvucurá y la Dinastía de los Piedra, Zeballos, Estanislao S., Editorial Hachette, 1954.

"El arrancacorazones" (1962) de Boris Vian.



" -En fin- protestó Jacquemort-, ocurre exactamente lo contrario. Sólo se es libre cuando no se desea nada, y un ser perfectamente libre no debería desear nada. Y como yo no deseo nada, llego a la conclusión de que soy libre.
-¡Qué va!-dijo Angel-. Usted está deseando tener deseos; o sea, que está deseando algo; luego, todo lo que acaba de decir es falso.
-¡Oh, oh, oh!- exclamó Jacquemort, cada vez más indignado-. Mire, desear algo significa estar encadenado a un deseo.
-De ningun manera- dijo Angel-. La libertad es el deseo que viene de uno mismo. Además..."

Pág 29-30.

"Se dio cuenta también de que era la primera vez que entraba en la iglesia desde el bautizo de los tres gusarapos, y pensó cómo pasa el tiempo, y en verdad el tiempo pasaba, porque ya las sombras mitigaban la dureza de la vidriera azul, y la voces de los niños se hacían más suaves; así sucede con la música y la oscuridad, cuya asociación es un bálsamo y un lenitivo para el alma."

Pág 95.

"Lo que sí es cierto es que cada vez distingo menos el camino. Porque lo conozco demasiado. Y sin embargo, encontramos especialmente bello todo lo que nos resulta familiar, según dicen. Yo no, probablemente. Tal vez porque esa familiaridad me deja en libertad de ver otra cosa en su lugar. De ver a las malignetas, por ejemplo. Así que rectifiquemos: nos parece bello todo lo que nos resulta lo bastante indiferente como para permitirnos ver lo que queremos ver en su lugar. Quizás me equivoque al ponerlo en primera persona del plural. Restablezcamos el singular: a mí me parece..."

Pág 211-212.

En El arrancacorazones, Vian, Boris, Editorial Tusquets, 1998.

"Los Ochoa" de Juan Filloy.




"Claro que la indiada no tenía horarios ni otra tarea que las que ya dije, cumpliendo órdenes de caciques y capitanejos. En nuestro país, ahora todo es diferente. Ya no hay indios en nuestra tierra ni gauchos errantes en ella. Porque, ni bien el gaucho se apeó y se sentó ante una mesa y comió con cuchara y tenedor, se hizo peón. Es decir, obrero rural. Es decir, ciudadano argentino."

Pág 151.

En Los Ochoa, Filloy, Juan, Editorial Interzona, Buenos Aires, 2003.

"Cosmos" (1969) de Witold Gombrowicz



"(...)me hallaba entre los dos desfiles: el de los objetos y el de las nubes."

Pág 80.

"¿Pero qué más? La realidad se nos presentaba con la velocidad del rayo; todo volvía a sus normas, como si hubiera sido llamado al orden."

Pág 81.

"(...)¿por qué no es posible concentrar la atención en nada? El mundo es cien millones de veces demasiado opulento(...)"

Pág 135.

"Sonreí a la luz lunar ante la plácida idea de que la mente es impotente frente a la realidad que la supera, la anula, la burla...No existe una posibilidad irrealizable...Toda trama es posible..."

"Y su brutalidad colgada se unía perfectamente con pam, pam, pam, pam, con el gorrión-pslito-palo, era como decir a, b, c, d, como contar uno, dos, tres, cuatro.¡Qué perfección!¡Qué meticulosa lógica!, una lógica subterránea, sin embargo. Una evidencia que nos sacude, pero, que, no obstante, se mantiene siempre subterránea."

Pág 208.

En Cosmos, Gombrowicz, Witold, Editorial Seix Barral, Buenos Aires, 2004.