viernes, 28 de noviembre de 2008

"La ciudad de los sueños" de Juan José Hernández.



“La ternura obra como un freno. Para que el deseo irrumpa necesitas del contraste sacrílego, siempre presente en tu imaginación, que hay entre una dama respetable, elegantemente vestida, que te saluda desde un palco, y esa otra, la misma, que días después en tu garçonnière se desnuda con desparpajo y ensaya pasos de baile en la alfombra, antes de meterse contigo en la cama.”

Pág 97.

En La ciudad de los sueños, Hernández, Juan José, Adriana Hidalgo editora, 2004.

"El vizconde demediado" de Italo Calvino.



“Entonces el buen Medardo dijo:
-Oh, Pamela, eso es lo bueno de estar partido: el comprender en cada persona o cosa del mundo la pena que cada uno y cada una tiene por su propia incompletez. Yo estaba entero y no entendía, y me movía sordo e incomunicable entre los dolores y las heridas sembrados por dondequiera, allí donde, de entero, uno menos se atreve a creer. No soy solo yo, Pamela, un ser cortado y arrancado, sino tú también, y todos. Y ahora yo tengo una fraternidad que antes, de entero, no conocía: con todas las mutilaciones y las faltas del mundo. Si vienes conmigo, Pamela, aprenderás a sufrir con los males de cada uno y a sanar los tuyos curando los de ellos.”

Pág 59.

En Nuestros antepasados, Calvino, Ítalo, Editorial Alianza, 1995.

"El caballero inexistente" de Italo Calvino.



“(…) el arte de escribir historias está en saber sacar de lo poco que se ha comprendido de la vida todo lo demás; pero acabada la página se reanuda la vida y una se da cuenta de que lo que sabía es muy poco.”

Pág 335.

“El libro, el voto, no valdrá más de lo que tú vales. Nadie ha dicho que se salve el alma escribiendo. Escribes, escribes, y tu alma está ya perdida.”

Pág 343.

“Si infeliz es el enamorado que invoca besos cuyo sabor ignora, más infeliz mil veces es quien gustó apenas ese sabor y después le fue negado.”

Pág 389.

En Nuestros antepasados, Calvino, Ítalo, Editorial Alianza, 1995.

jueves, 27 de noviembre de 2008

"El siglo" (2005) de Alain Badiou.



“Ocurre que el juicio ético sólo encuentra aquí su real en el exceso aplastante del crimen, la cuenta de las víctimas por millones. El recuento es el punto en que la dimensión industrial de la muerte se cruza con la necesidad del juicio. Es lo real que suponemos en el imperativo moral. La conjunción de ese real y el crimen de Estado lleva un nombre: este siglo es el siglo totalitario.”

Pág 13.

“Crear un hombre nuevo equivale siempre a exigir la destrucción del viejo. La discusión, violenta e irreconciliable, se refiere a la definición del hombre antiguo. Pero en todos los casos el proyecto es tan radical que en su realización no importa la singularidad de las vidas humanas; ellas son un mero material.”

Pág 20.

“El gran interrogante ontológico del siglo naciente XX es: ¿qué es la vida? El conocimiento debe convertirse en la intuición del valor orgánico de las cosas. Por eso la metáfora del conocimiento del siglo puede ser la tipología de una bestia. En cuanto a la cuestión normativa, se formula del siguiente modo: ¿qué es la verdadera vida, qué significa vivir verdaderamente, con una vida adecuada a la intensidad orgánica del vivir?”

Pág 29.

“La tesis del acecho o la espera es que sólo podemos preservar lo real si somos indiferentes a lo que ocurre o no ocurre. Es una de las tesis fundamentales del siglo: la espera es una virtud cardinal, porque es la única forma existente de indiferencia intensa.”

Pág 40.

“La violencia debe ser sucedida por la buena, legitimada por la primera. Fundación bélica de la paz: pondremos fin a la guerra mala por medio de la guerra buena.”

Pág 50.

“Esto es lo que propongo llamar pasión de lo real, convencido de que es preciso hacer de ella la clave de toda comprensión del siglo. Hay una convicción patética de que se nos convoca a lo real del comienzo. (…) Toda convicción sobre la llegada real del hombre nuevo está marcada por una fuerte indiferencia a sus costos y una legitimación de los medios más violentos. Si se trata del hombre nuevo, el hombre antiguo bien puede no ser otra cosa que un material.”

Pág 52-53.

“El teatro es un aparato de construcción de verdades.”

Pág 62.

“El hombre nuevo es entonces una restitución o una producción.”
Pág 91.

Revisar toda la página 91.

“¿Qué quiere decir “nosotros” en tiempos de paz y no de guerra?¿Cómo pasar del “nosotros” fraternal de la epopeya al “nosotros” dispar del “juntos”, sin abandonar jamás la exigencia de que haya un “nosotros”. Continúo, yo también, en ese interrogante.”

Pág 128.

“Según los términos de Lacan, la igualdad es lo imaginario (porque no puede advenir como figura objetiva, aunque sea la razón última de todo), la libertad es lo simbólico (porque es el instrumento presupuesto, lo negativo fecundo) y la fraternidad es lo real (es decir, lo que a veces se encuentra, aquí y ahora).”

Pág 134.

“(…) si se quiere llegar a lo real del tiempo, es menester construirlo, y esa construcción sólo depende, en definitiva, del cuidado puesto en erigirse en agente de los procedimientos de verdad. Alabaremos al siglo por haber llevado en su seno la propuesta épica de una construcción integral del tiempo.”

Pág 138.

“El ser del “nosotros” se muestra, pero también se agota, en la manifestación. Hay una gran confianza dialéctica en esa mostración. Es que, a la postre, el “nosotros” no es otra cosa que el conjunto de sus manifestaciones. En ese sentido, lo real del “nosotros”, que es lo real a secas, es accesible a cada cual en y por la manifestación. A la pregunta: ¿qué hay de real?, el siglo responde: manifestar. Lo que no manifiesta no es.”

Pág 140.

“La prueba de que un cuerpo ha sido expuesto a lo real es la herida. En el fondo, la aceptación de la crueldad por los militantes de una verdad obedece a que el nosotros-sujeto se representa como un cuerpo insensible por ser eterno. La sensibilidad a la violencia no es más que el componente individual de un “nosotros” inmortal.”

Pág 150.

“Me parece muy profunda la idea de que la esencia de lo finito no es el confín, el límite, que son intuiciones espaciales vagas, sino la repetición. Freud y luego Lacan asignarán a la “compulsión a la repetición” la finitud del deseo humano, cuyo objeto vuelve siempre al mismo lugar.”

Pág 198.

“El arte da testimonio de lo que hay de inhumano en lo humano. Su destino, y por eso las declaraciones y manifiestos son tan graves, tan pesados, es nada menos que obligar a la humanidad a cometer algún exceso sobre sí misma. En ese sentido, el arte del siglo, al igual que sus políticas o sus formalismos científicos, es claramente antihumanista.”

Pág 201.

En El siglo, Badiou, Alain, editorial Manantial, 2005.

"Psicología de las masas del fascismo" (1933) de Wilhelm Reich.



“La base de masas del fascismo, la pequeña burguesía soliviantada, no había puesto en acción solamente a las fuerzas regresivas de la historia, sino también a las fuerzas que empujaban potentemente hacia delante (…)”

Pág 17.

“Lo que verdaderamente está en juego es la cuestión del papel de la ideología y de la actitud efectiva de las masas como factor histórico, del efecto de retorno de la ideología sobre la base económica.”

Pág 21.

“Esto prueba que, desde el punto de vista de la política práctica, no es la estratificación económica, sino la estratificación ideológica la que sido determinante.”

Pág 24.

“Hitler ha conseguido hacer una historia que no puede abolirse con sonrisas socarronas.”

Pág 29.

“”La voz del pueblo jamás ha sido otra cosa que aquello que se ha vertido desde arriba sobre la opinión pública””

Pág 57.

“(…) el pequeño-burgués no puede solidarizarse ni con su capa social, ni mucho menos con el proletariado; no se solidariza con su capa social porque reina la competencia; tampoco con el proletariado industrial porque lo que precisamente él teme más es la proletarización.”

Pág 65.

“(…) con el establecimiento de la libertad económica por el comunismo se instaura una abolición de las viejas instituciones ideológicas y culturales, y particularmente sexuales (…)”

“Y cuanto más avance la fase de desarrollo del capitalismo, más se extenderá y profundizará el aburguesamiento ideológico del proletariado (…)”

Pág 83.

“El movimiento revolucionario tampoco ha estimado en su justo valor la importancia de los pequeños hábitos cotidianos.”

“La vida pequeño-burguesa ejerce una acción permanente, penetra por todos los resquicios de la vida cotidiana.”

Pág 93.

“(…) es necesario que lo que ocurre entre los bastidores de la vida humana sea llevado enérgicamente, sin reticencias ni escrúpulos, a la luz de las candilejas del teatro de animales racionales, donde todos somos a la vez espectadores y actores.”

Pág 94.

En Psicología de las masas del fascismo, Reich, Wilhelm, Editorial Latina.

"Menos que cero" (1985) de Bret Easton Ellis.



“También les dijo que me dijeran que Scott ha tenido una sobredosis. No sé quién es ese Scott. Sigue lloviendo. Y esa noche, después de tres de esas extrañas llamadas, estrello un vaso contra la pared. No viene nadie a ver qué ha pasado. Luego me tumbo en la cama, despierto, tomo veinte miligramos de Valium para contrarrestar la coca, pero no consigo dormir. Pongo el canal de los videos musicales y contemplo el Valle por la ventana y miro las luces de neón bajo el cielo púrpura de la noche y miro pasar las nubes y luego me tumbo en la cama y trato de recordar cuántos días llevo en casa y luego me levanto y paseo por la habilitación y enciendo otro pitillo y luego suena el teléfono. Así son las noches cuando llueve.”

Pág 102.

En Menos que Cero, Easton Ellis, Bret, Editorial Anagrama, 1994.

martes, 25 de noviembre de 2008

"Tótem y tabú" de Sigmund Freud.



“La prohibición no se extiende sólo al contacto corporal directo, sino que cobra el alcance del giro traslaticio: “entrar en contacto”. Todo lo que conduzca al pensamiento hasta lo prohibido, lo que provoque un contacto de pensamiento, está tan prohibido como el contacto corporal directo; en el tabú reencontramos esta misma extensión.”

Pág 35.

“Fundamento del tabú es un obrar prohibido para el que hay intensa inclinación en lo inconciente.”

“El hombre que ha violado un tabú se vuelve él mismo tabú porque posee la peligrosa aptitud de tentar a otros para que sigan su ejemplo.”

Pág 40.

“El contacto que parte del rey mismo con propósito benévolo es curativo y protector; peligroso es sólo el contacto perpretado por el hombre corriente en el rey y sus cosas, probablemente porque puede indicar tendencias agresivas.”

Pág 54.

“Si alguien ha llegado a satisfacer el anhelo reprimido, no puede menos que mover igual anhelo en todos los miembros de su sociedad; para sofrenar esa tentación es preciso que ese a quien en verdad se envidia sea privado del fruto de su osadía, y no es raro que el castigo dé a sus ejecutores la oportunidad de cometer a su vez la misma acción sacrílega so capa de expiarla.”

Pág 76.

“(…) el principio que rige a la magia, la técnica del modo de pensar animista, es de la “omnipotencia de los pensamientos”.”

Pág 89.

En Tótem y tabú, Freud, Sigmund, Obras completas tomo XIII, Editorial Amorrortu editores, Buenos Aires, 1976.