sábado, 19 de diciembre de 2009

"Al sur de la frontera, al oeste del sol" de Haruki Murakami.



“A veces, hay personas que pueden herir a los demás por el mero hecho de existir.”

Pág 38.

“Hay muchas maneras de vivir. Hay muchas maneras de morir. Pero eso no tiene ninguna importancia. Al final, sólo queda el desierto. El desierto es lo único que vive de verdad.”

Pág 102.

“No te acuestes nunca con mujeres estúpidas. Si lo haces, acabarás volviéndote estúpido tú también. Quien va con tontas, termina tonto. Pero tampoco vayas con mujeres que valgan demasiado la pena. Si te juntas con mujeres demasiado buenas, ya no podrás volver atrás. Y no poder volver atrás significa perderse. ¿Me entiendes?”

Pág 166-167.

Al sur de la frontera, al oeste del sol, Murakami, Haruki, Buenos Aires, 2008.

viernes, 18 de diciembre de 2009

El discurso de Cristina Kirchner - Eliseo Verón.



torrente de palabras que no seducen

Cristina: un discurso populista para una multitud de clientes
Las encuestas coinciden en que, en apenas dos años, la imagen de la presidenta Cristina Kirchner se desbarrancó unos 40 puntos porcentuales, un deterioro que también afecta a su marido. Según el experto Eliseo Verón, estos números indican “una fuerte decepción”, que no será tan fácil de revertir en lo que resta del mandato porque la Presidenta insiste en el error de hablar mucho sin un pensamiento político, una repetición que la aleja cada vez más de la gente.

Las encuestas de imagen son múltiples y variadas en el detalle pero, si consideramos el conjunto del período de ejercicio de la función presidencial, los resultados globales son prácticamente los mismos. Valen entonces dos ejemplos cualesquiera.

Según el CEOP, en noviembre de 2007 la presidenta electa tenía, poco antes de asumir, el 66% de imagen positiva y el 20,1% de imagen negativa. En octubre de 2009, de acuerdo a una encuesta de Management & Fit, Cristina Fernández de Kirchner registraba el 59,8% de imagen negativa y el 26,7% de imagen positiva. En 2007, sólo su marido la superaba del lado positivo, y actualmente ocurre lo mismo, pero del lado negativo.

Son resultados a nivel nacional. Y como esta rotunda transformación de lo positivo en negativo pone en juego alrededor de dos tercios de la opinión o sea, no se explica por movimientos en los márgenes, no parece descabellado pensar que este cambio está asociado a procesos afectivos intensos en la ciudadanía: a una fuerte decepción, a una desilusión. (Solemos olvidar que los afectos son importantes en política.)

Cuando se discute del alcance y el significado de las encuestas a lo largo de una gestión de gobierno, se acostumbra limitar el peso de las cuestiones de imagen insistiendo (con razón) en que responder a un cuestionario de opinión es un comportamiento muy distinto que ejercer la responsabilidad de ciudadano a través del voto. Bueno, las elecciones del 28 de junio mostraron una fuerte coherencia, en este caso, entre los factores de imagen y la evaluación propiamente política de la gestión.

Que un gobierno se encuentre en una situación como la que enfrenta el Gobierno argentino desde las últimas elecciones legislativas sería considerado, en cualquier país del mundo, como una circunstancia difícil, y llevaría a esperar de su parte algún tipo de respuesta adaptativa, una búsqueda de nuevos modos de contacto con la sociedad; iniciativas, por decirlo en términos muy generales, destinadas a mejorar la situación.Más allá de una fuerte desilusión, lo que ha generado, me parece, un trauma inédito en la ciudadanía y sorpresa en el resto del mundo es el modo en que el Gobierno ha reaccionado ante la coyuntura.

Múltiples calificativos se pueden usar (y se han usado) para describirlo: ceguera, negación, huida hacia delante, indiferencia, represalia. Se trata probablemente de una combinación complicada de todas esas cosas y algunas más.

También se pueden hacer (y se han hecho) lecturas tácticas –algunas casi admirativas– relativas a la capacidad de los Kirchner para recuperar poder después de la flagrante derrota de las legislativas, capacidad que contrasta con la confusión generalizada en el campo de la oposición y con las idas y vueltas interminables de sus principales dirigentes.

Sea como fuere, está claro que el “clima” general de la coyuntura lo ha seguido determinando el Ejecutivo y que sus modos de operar tienen un desdichado común denominador: la sistemática destrucción de la dimensión propiamente política de una gestión gubernamental, inseparable, en este caso, de una explícita descalificación de los mecanismos republicanos de la representación. El absurdo preelectoral de las candidaturas “testimoniales” se complementó con la corrida post electoral para hacer pasar en el Congreso, antes de quedar en minoría legislativa, leyes mal discutidas y con objetivos cuando menos dudosos.

Todo ha sido dicho y esto también: después de la crisis de 2001, se abrió un período de creciente estabilidad, acompañado de una situación económica internacional excepcionalmente favorable. Era el momento, por fin, de comenzar a reforzar las instituciones y de abrir la discusión, siempre postergada, sobre políticas públicas susceptibles de recoger amplios consensos.

Esta ha sido la nueva ocasión perdida. ¿Pero por qué? Limitarse a concluir que los Kirchner son los malos de la película no me parece satisfactorio, porque implica reducir la dinámica política argentina de los últimos años a un anecdotario personalizado.

Desde cierto punto de vista, la metodología de gestión gubernamental kirchnerista puede ser considerada un caso particular de una tendencia más general (que algunos politólogos asocian al resurgimiento de un cierto “populismo”), que se manifiesta en distintos países bajo la forma de una acentuación del presidencialismo.

El tema fue largamente discutido en un coloquio sobre la función presidencial realizado en Japaratinga, Brasil, al que aludí en una columna de este mismo diario hace algunas semanas.

Un caso típico de acentuación del presidencialismo es el que resulta de una creciente mediatización de la figura presidencial, que hace posible que el Ejecutivo ejerza su poder, al menos en parte, por fuera de los marcos institucionales. O sea: la figura presidencial despliega modalidades no institucionales de influencia y de toma de decisiones, a través de un manejo de los medios de comunicación que le otorga una presencia extremadamente fuerte en el espacio público. Ejemplos típicos de esta modalidad son los casos de Sarkozy, Berlusconi y Chávez.

Es interesante entonces notar, a este respecto, que la exacerbación del poder presidencial puede tener lugar tanto en un régimen parlamentario (Italia) cuanto en un sistema presidencial con un “jefe de gobierno” que es el primer ministro (Francia) o en un régimen presidencial clásico, por decirlo así, que va derivando hacia un liderazgo de estilo castrista (Venezuela).

En cualquiera de estos casos, lo decisivo parece ser entonces una estrategia adecuada de manejo de los medios “masivos” tradicionales, independientemente de las características específicas del dispositivo republicano.

Con mayor o menor sutileza, en los tres casos están presentes ciertos rasgos “populistas”: la búsqueda de una relación directa con “el pueblo”, la voluntad del ocupante de la posición suprema de interpretar, por sí mismo, lo que la ciudadanía quiere o espera, eludiendo las mediaciones deformantes, interesadas, engañosas, del periodismo profesional. Berlusconi es además, claro, un ejemplo extremo de concentración del poder presidencial junto con un control, directo o indirecto, de la televisión italiana, y en el caso de Chávez son bien conocidas sus reiteradas actitudes de intimidación a los medios informativos independientes. Sea cual fuere la opinión política que se pueda tener de ellos, Sarkozy, Berlusconi y Chávez pueden ser considerados, globalmente, como presidencialismos mediáticamente exitosos.

La situación argentina es, desde este punto de vista, anómalo. Por un lado, la actitud sistemática de enfrentamiento con los medios informativos, que ha caracterizado la gestión de Cristina Fernández de Kirchner desde su inicio, fue generando un clima claramente desfavorable a la construcción de la figura presidencial. Se podría pensar que, justamente, ese carácter sistemático indica una característica discursiva que forma parte de alguna estrategia.

Sin embargo, el agitado procedimiento puesto en marcha para promulgar la nueva Ley de Medios parece más bien haber sido resultado de una decisión apresurada, tomada a la luz de la derrota electoral, y resulta difícilmente justificable desde un punto de vista estratégico. Los supuestos “frutos” de esa ley, suponiendo que termine facilitando el control de los medios por parte del Gobierno, sólo podrían hacerse sentir en el mediano plazo, mediano plazo más que incierto para el kirchnerismo y, de todos modos, en términos de factores de imagen de la figura presidencial, los datos muestran que el mal está hecho, y sería francamente ingenuo suponer que una ley de medios podría tener alguna eficacia para “remontar”, en un tiempo razonable, es decir, políticamente pertinente, la imagen negativa del Gobierno. Por otro lado, la producción discursiva de la señora presidenta tiene algo de profundamente inquietante.

En primer lugar, su volumen: a lo largo de sus dos años de gestión, acumula (en una estimación aproximada, que puede tener un margen importante de error) más de seiscientos discursos.

Es una corriente discursiva ininterrumpida, continua, desbordante, cerrada sobre sí misma y extremadamente homogénea, que produce en última instancia una extraña sensación de autismo. Ya se trate del envío al Congreso de la Ley de Medios, de un almuerzo en homenaje al presidente de Israel, del Congreso Internacional sobre las células madre, de la inauguración de una turbina en la central termoeléctrica de Campana (discurso que fue el objeto de mi primera columna en este diario, publicada el 24 de mayo de 2008), de la asignación universal por hijo de la ANSES o de una reunión del Mercosur, hay una suerte de dispositivo básico que se repite una y otra vez: Cristina, la Presidenta, enunciadora en primera persona, pedagoga llena de buenas intenciones y compenetrada con su función, les habla a los argentinos insistiendo en la absoluta excepcionalidad histórica de su acción de gobierno. No he leído, claro, los seiscientos discursos. Algunas docenas tal vez, y muchos de manera fragmentaria. Pero de todos modos, y para decirlo de una manera brutal: ¿a quién le importa? O si se prefiere: ¿a quién le habla Cristina Fernández de Kirchner?

Sin duda, una posible respuesta sería: al pueblo. Pero el pueblo implícito en sus discursos es un pueblo genérico, un pueblo sin rostro, un pueblo políticamente anónimo. La masa discursiva de la señora Presidenta no tiene matices, no presenta inflexiones, se adapta a la circunstancia específica de una manera puramente descriptiva. Y a lo largo de la gestión no hay desarrollo discursivo, no hay encadenamiento progresivo de decisiones gubernamentales, es decir, no hay una lógica que se desenvuelva en el tiempo.En suma, no hay pensamiento político.

Hay sí, en la mayoría de los discursos, un momento de exabrupto o de agresividad contra enemigos que se dan por conocidos, aunque no se consiga entender por qué no están de acuerdo con una señora tan razonable. Sí, hay algo de inquietante en el modo de comunicar del Gobierno. Porque no hay estrategia visible, pero tampoco produce una sensación de improvisación.

Creo que el secreto es que se trata de un discurso de inspiración populista, pero construido para una multitud compuesta de clientes, no de militantes. Lo cual es perfectamente paradójico.

domingo, 13 de diciembre de 2009

"La espuma de los días" de Boris Vian.



“-¿Por qué son tan despreciativos?- preguntó Chloé-. Como si trabajar fuera algo que estuviera bien…
-Les dijeron que trabajar era bueno.-dijo Colin-. En general, les parece bueno. En realidad, nadie lo piensa. Uno lo hace por costumbre y para no pensar, justamente.
-En todo caso, es idiota hacer un trabajo que podrían hacerlo las máquinas.
-Hay que construir las máquinas- dijo Colin- ¿quién lo hará?
-¡Oh! Evidentemente –dijo Chloé-. Para hacer un huevo hace falta una gallina; una vez que se tiene la gallina podemos tener un montón de huevos. Entonces vale más comenzar por la gallina.”

Pág 73.

La espuma de los días, Vian, Boris, Ediciones de la Flor, 1976.

sábado, 5 de diciembre de 2009

"El derecho de matar" de Raúl Barón Biza.



“Ellas han pensado y piensan: “Será quizás, la única forma de decidirlo”.Todo su capital, triste y muchas veces mal oliente capital, lo juegan contra la única patente de señora, contra una seguridad de su estómago.
En el hombre habla el deseo. La mujer explota ese deseo para satisfacerse y a la vez para llenar su aparato digestivo. En su único rol. Llenarlo de alimentos o de espermatozoides.”

Pág 46.

“-Y bien- respondióme colérico- dices que yo soy rico…Es cierto, mi fortuna es inmensa, pero el hecho de que yo posea dinero no me obliga a llenar la boca de los hambrientos, ni a vestir a los desnudos... ¿Acaso la razón de tener impone la obligación de dar? Implora ayuda al clero, a los ensotanados…a los que piden para dar…y verás como ellos también te la niegan.
Nadie da nada por nada en la vida.”

Pág 65.

“¡que no caiga yo que soy una antorcha encendida en la noche de los inútiles!”

Pág 68.

“El suicidio nos coloca más allá del castigo de los hombres y de la venganza de la justicia. Más allá aún, de la misma ira de los dioses.
Estos, como un presente, dicen habernos ofrecido la vida y, como un castigo, pretenden podérnosla arrebatar.
Dejan de ser fuertes, cuando podemos zafarnos así de su venganza.”

Pág 73.

El derecho de matar, Baron Biza, Raúl, Editorial M.Alfredo Angulo, 1939.

lunes, 30 de noviembre de 2009

"Mishima o la visión del vacío" de Marguerite Yourcenar.



“(…) la inclinación hacia la muerte es frecuente en los seres dotados de avidez por la vida; encontramos huellas de ellos desde sus primeros libros. Lo verdaderamente importante es aislar el momento en que Mishima consideró cierta clase de muerte e hizo de ella, como decíamos al principio de este ensayo, casi su obra maestra.”

Pág 93.

Mishima o la visión del vacío, Yourcenar, Marguerite, Editorial Sudamericana-Planeta, 1985.

"Los fantasmas" de César Aira.



“El desarrollo de la arquitectura “real”, es decir de los elementos decorativos, está directamente ligado con la posibilidad de acumular provisiones para los trabajadores p esclavos que hacen el trabajo, que lo hacen sin tener tiempo de ir a cazar o recoger comida. Esas acumulaciones inciden en la desigualdad. Un mecanismo que se usa para aminorar los excesos de acumulación, y regular la riqueza (sin regulación no habría riqueza), es el potlatch, la fiesta en la que se derrocha toda clase de comida y bebida y otros elementos, en un gasto loco, momentáneo, que vuelve las cosas a su nivel deseable. La fiesta, asociada a las formas temporarias o perecederas del arte, cumple con su fulgor y su abundancia la función de atraer a la mayor cantidad de gente posible; la cantidad es necesaria a su vez para que la manifestación artística, que no va a permanecer en el tiempo, sea apreciada por el mayor número posible. Hay una economía inherente a la manifestación artística, en todas sus formas, y ésta es la que se da en este caso.
Claro que el potlatch es todavía la prehistoria de la fiesta, su genealogía podría decirse, porque con el tiempo debe surgir la alternativa de que no se haga presente más gente sino gente especial, la gente que importa, sutilización de la sociabilidad. El fin lógico de este proceso es la fiesta unipersonal, de la que el sueño es el modelo más acabado.”

Pág 54.

Los fantasmas, Aira, César, Editorial Grupo Editor Latinoamericano, 1990.

"La guerra de los gimnasios" de César Aira.



“Tu frasecita, Ferdie, le dio la pista a Hokkama. Le vino como anillo al dedo. Habría sido un milagro que no se aferrara a ella. Sobre todo porque vos ya estás difundido en la sexualidad social, gracias a la televisión. Ahora, con tu cerebro en su poder, tiene la máquina infalible para dominar la reproducción de hombres y mujeres en la Argentina.”

Pág 119.

La guerra de los gimnasios, Aira, César, editorial Emece, 2006.

sábado, 7 de noviembre de 2009

"El pozo" de Juan Carlos Onetti.



“He leído que la inteligencia de las mujeres termina de crecer a los veinte o veinticinco años. No sé nada de la inteligencia de las mujeres y tampoco me interesa. Pero el espíritu de las muchachas muere a esa edad, más o menos. Pero muere siempre; terminan siendo todas iguales, con un sentido práctico hediondo, con sus necesidades materiales y un deseo ciego y obscuro de parir un hijo. Piénsese en esto y se sabrá por qué no hay grandes artistas mujeres. Y si uno se casa con una muchacha y un día se despierta al lado de una mujer, es posible que comprenda, sin asco, el alma de los violadores de niñas y el cariño baboso de los viejos que esperan con chocolatines en las esquinas de los liceos.”

Pág 34.

El pozo, Onetti, Juan Carlos, Editorial Arca, Montevideo, 1965.

"Solaris" de Stanislav Lem.



Pág 40 – Juego de dobles.

“–Un hombre normal –dijo- ¿Qué es un hombre normal? ¿Aquel que nunca cometió nada abominable? Bueno ¿pero no tuvo nunca pensamientos desordenados? Quizá ni siquiera eso…Algo, un fantasma, pudo haber surgido en él alguna vez, hace diez o treinta años, algo que él rechazó, y que ha olvidado; algo que no temía, pues sabía que nunca permitiría que cobrara fuerzas, que se manifestara de algún modo. Imagínate ahora que de pronto, en pleno día, vuelve a encontrar ese pensamiento, encarnado, clavado en él, indestructible. Se pregunta dónde está… ¿tú sabes dónde está?
-¿Dónde?
- Aquí –susurró Snaut-, en Solaris.”

Pág 81.

Solaris, Lem, Stanislav, Editorial Minotauro, Buenos Aires, 1984.

sábado, 31 de octubre de 2009

"Hollywood" de Charles Bukowski.

“Tenía que conducir a través de todo eso. Dos negritos de unos once años nos miraban fijamente desde sus bicicletas. Era odio puro, perfecto. Podía sentirlo. Los negros pobres odiaban. Los blancos pobres odiaban. Sólo cuando los negros tenían dinero y los blancos tenían dinero era cuando se mezclaban. Algunos blancos amaban a los negros. Muy pocos negros, por no decir ninguno, amaban a los blancos. Todavía estaban desquitándose. Tal vez nunca lo lograsen. En una sociedad capitalista los perdedores son esclavos de los ganadores y tiene que haber más perdedores que ganadores. ¿Qué creía? Sabía que la política nunca lo resolvería y no quedaba tiempo suficiente para la buena suerte.”

Pág 105.

“En general no había otra cosa que hacer en esas pensiones y apartamentos baratos cuando se estaba arruinado, muerto de hambre y a punto de terminar la última botella. No había otra cosa que hacer más que escuchar aquellas discusiones salvajes. Eso te hacía darte cuenta de que uno no era el único que estaba absolutamente desencantado del mundo, que uno no era el único que se encaminaba hacia la locura.”

Pág 217.

Hollywood, Bukowski, Charles, Editorial Anagrama, 1996, Barcelona.

"Kokoro" de Natsume Soseki.



“- Acabas de burlarte de esa pareja, ¿no? En tu burla había una vocecilla que se quejaba de no poder conseguir a nadie a quien amar, ¿a que sí?
- ¿Ha oído usted esa voz?
- Sí, la he oído decir eso. La persona que ha saboreado la satisfacción del amor se habría referido a ellos en un tono más cálido. Sin embargo, el amor es un delito. ¿Entiendes esto?
De repente, me asusté y no contesté nada.”

Pág 88.

“- El recuerdo de haberse arrodillado ante una persona, en un futuro te hace querer pisarle la cabeza. Yo prefiero evitar el respeto de hoy para no recibir el agravio de mañana. Mejor aguantar mi soledad actual y no una soledad futura que sería horrorosa. La gente de hoy, nacida bajo el signo de la libertad, la independencia y la autoestima, debe, en justa compensación, saborear siempre esta soledad.
Yo no tenía palabras que añadir a esto.”

Pág 93.

Kokoro, Soseki, Natsume, Editorial Gredos, Madrid, 2009.

martes, 25 de agosto de 2009

"Discusión" de Santiago Llach.

Discusión
por Santiago Llach

Saer, ¿no te gusta Saer?, preguntó ella.

No, le dije, me aburre.

Además era un gordo feo

y un puto reprimido.

Dicen que cogió con Caparrós.



¿Cómo sabés?, me preguntó.



Porque pagué $10 en el MALBA, le dije,

para ver un documental de tres horas

que hablaba del tema.


¿Y Gelman? ¿No es bueno Gelman?


No, le dije. Gelman es un montón de basura social.

Es un militar reprimido, como todos los montoneros.

Un fascista de calesita.

Si no fuera un poeta sensiblero,

Gelman sería un taxista facho.



¿Y Borges?, ¿qué te parece Borges?


Me parece una vieja pasada de moda.

Prefiero gastar el tiempo y la plata

tomando cerveza con amigos.



¿Y ese que escribía policiales?, me preguntó.

El que después fue montonero…


¿Walsh? Un juntamierda. Un asesino.

Un tipo que trabajó toda su vida

para que cuando muriera

le hicieran un monumento.

Si no hubiera tenido todas esas ideas jodidas en la cabeza

habría sido un novelista divertido


Pero a vos no te gusta nadie, me dijo.


¿Quién te dijo?, le pregunté.


Vos, me dijo.


Vos tenés un montón de mierda en la cabeza, le dije,

por eso no entendés.

Los chicos de los suplementos culturales

y los chicos de las cátedras de sociales

te arruinaron la forma de pensar

y te quitaron la libertad.


Entonces ella se paró, dio un portazo y se fue.

Fui a internet y puse una versión de Cum on feel the noise por Oasis.



Vi que ella se había olvidado la cartera encima de mi cama.

De todas maneras habría encontrado otra excusa

para volver al día siguiente.

miércoles, 3 de junio de 2009

"Literatura de izquierda" de Damián Tabarovsky.



“Esta es mi idea de política literaria: allí donde hay un canon, hay que cargar contra él, cualquiera sea el canon. No se trata de cambiar un paradigma por otro, sino de derribar la misma idea de paradigma.”

Pág 28.

“Obstaculizar la creencia, una meta de la literatura de izquierda. Es decir: la posibilidad de creer bajo el modo de la abstracción. (…) El exceso de lo real: el estado de imposibilidad de saber del que habla Kessler. Cuando la sociedad llega a ese estado se derrumba, se vuelve abstracta. También la literatura. Ambas –literatura y sociedad- fracasan. Pero para la literatura de izquierda ese fracaso es su triunfo, su oportunidad de persistir: el instante en que da testimonio de esa imposibilidad.”

Pág 49.

En Literatura de izquierda, Tabarovsky, Damián, Editorial Beatriz Viterbo, 2004.

"Austerlitz" de W G Sebald.



"Abrió la Biblia y leyó, con la voz quebrada y como si leyera para sí, el versículo de las Lamentaciones: He has made me dwell in darkness as those who have been long dead."

Pág 69.

"Creo que esa película, que sólo he visto una vez pero que en mi imaginación se ha vuelto cada vez más fantástica y monstruosa, llevaba el título de Toute la mémoire du monde, y había sido hecho por Alain Resnais."

Pág 261.

En Austerlitz, Sebald, W G, Editorial Anagrama, 2003.

"Walter Benjamin: historia de una amistad" de Gershom Scholem.



“Benjamin no se conmovió en absoluto; encontraba admirable el coraje de Hegel y Schelling, precisamente por haber asumido el riesgo de la deductio ad absurdum.”

Pág 68.

“Discutimos asimismo acerca del dilema entre república o monarquía; para sorpresa, Benjamin se opuso a mi fundamental resolución en favor de la república. La opción, según él, no podría ser sino relativa y se hallaría en función del análisis de las circunstancias que se diesen, y la monarquía podría ser también eventualmente, bajo las condiciones entonces existentes, una forma justa y legítima de Estado.”

Pág 132.

“Muchas veces íbamos al cine, dado que Benjamin sentía una particular admiración por el actor Adolphe Menjou y no se perdía película alguna en la que este apareciese.”

Pág 207.

“(…)y me encuentro sumamente inquieto, sobre todo a causa de los papeles sobre los pasajes, que representan no menos de tres o cuatro años de trabajo de estudio y de reflexión, y en los que se contienen las más importantes orientaciones, si no para los demás, sí al menos para mí.”

Pág 276.

En Walter Benjamin historia de una amistad, Gershom Scholem, Editorial Debolsillo, 2008.

"Los no lugares" de Marc Augé.



“Esta necesidad de dar un sentido al presente, si no al pasado, es el rescate de la superabundancia de acontecimientos que corresponde a una situación que podríamos llamar de “sobremodernidad” para dar cuenta de su modalidad esencial: el exceso”.

Pág 36.

“Los no lugares son tanto las instalaciones necesarias para la circulación acelerada de personas y bienes (vías rápidas, empalmes de rutas, aeropuertos) como los medios de transporte mismos o los grandes centros comerciales, o también los campos de tránsito prolongado donde se estacionan los refugiados del planeta. (…) en el momento mismo en que la unidad de espacio terrestre se vuelve pensable y en el que se refuerzan las grandes redes multinacionales, se amplifica el clamor de los particularismos: de aquellos que quieren quedarse solos en su casa o de aquellos que quieren volver a tener patria, como si el conservadurismo de los unos y el mesianismo de los otros estuviesen condenados a hablar el mismo lenguaje: el de la tierra y el de las raíces.”

Pág 41.

“(…) la hermenéutica de poco alcance corre el riesgo de la trivialidad.”

Pág 42.

“La hipótesis aquí defendida es que la sobremodernidad es productora de no lugares, es decir, de espacios que no son en sí lugares antropológicos y que, contrariamente a la modernidad baudeleriana, no integran los lugares antiguos: éstos, catalogados, clasificados y promovidos a la categoría de “lugares de memoria”, ocupan allí un lugar circunscripto y específico.”

Pág 83.

“La supermodernidad no es del todo de la contemporaneidad. En la modernidad del paisaje baudeleriano, por el contrario, todo se mezcla, todo se unifica: los campanarios son los “dueños de la ciudad”. Lo que contempla el espectador de la modernidad es la imbricación de lo antiguo y de lo nuevo. La sobremodernidad convierte a lo antiguo (la historia) en un espectáculo específico, así como a todos los exotismos y a todos los particularismos locales.”

Pág 113.

En Los no lugares, Augé, Marc, Editorial Gedisa, 2000.

"Preso sin nombre celda sin número" de Jacobo Timerman.



“(…) asistíamos a los mítines de solidaridad con la España republicana, con la España heroica del llanto, cuando aprendíamos los poemas de Pablo Neruda, de Louis Aragon, de Paul Eluard, de Stephen Spender, y nos conmovíamos con el “No pasarán” de Upton Sinclair o los artículos de Ilya Ehrenburg.”

Pág 141-142.

“En la Argentina, en 1980, treinta y cinco años después de la derrota de Hitler, en el canal de televisión que el Ejército dirige en Buenos Aires, de boca de un periodista que hace veinte años ejerce su profesión y no es ningún ingenuo, un periodista que es hermano de un general del Ejército que dirige los servicios de prensa del gobierno militar, se escuchan las siguientes preguntas: ¿Por qué no hay judíos pobres? ¿Por qué los judíos dan tanto dinero a Israel? ¿Por qué los judíos no se casan con católicos? ¿Por qué los judíos se consideran superiores?
(…) Es muy fácil reaccionar ante esta campaña antisemita, sentirse ofendido, identificar sin hesitaciones, sin dudas, a este periodista nazi cuyo nombre es Llamas de Madariaga.”

Pág 166.

En Preso sin nombre celda sin número, Timerman, Jacobo, Ediciones de la Flor, 2000.

martes, 2 de junio de 2009

William Burroughs dossier

“Insiste en que no ha habido revoluciones. Todo ha sido circum-voluciones: “Donde el poder central circula de un grupo a otro. O, en el mejor de los casos, ha habido revoluciones donde el poder cambia de manos, no de naturaleza, mientras fabrica leyes con el fin de deshacerse de grupos y personas indeseables”

Pág 34-35.

En Burroughs horror show, Rato, Antolín.

“Allen le preguntó que pensaba de Beckett, Genet, Sartre, Simone de Beauvoir, Henri Michaux, Céline movió su delgada mano de venas azules con gesto de rechazo: “Todos los años hay un nuevo pez en el estanque literario. No son nada.””

“¿Mantenía buenas relaciones con los vecinos? Claro que no. “Llevo los perros al pueblo a causa de los judíos. El de correos destruye mis cartas. El farmacéutico no despacha mis recetas…”

Pág 42.

En Burroughs habla…, Bockris, Victor.

“(…) fiel a la consigna dada en The Exterminator: Reescribid el mensaje que hay en vosotros a partir del silencio”.

Pág 44.

En El sistema del infierno según W.S. Burroughs, Morey, Miguel.

"Una carta con letra de mujer" de Franz Werfel.



“Los recuerdo como uno recuerda lo que ha leído hace mucho tiempo en algún lado. Si es indispensable, se puede relatar. Pero no ha quedado vivo en el interior de uno como parte del pasado. Es algo abstracto y vacío.”

Pág 47.

En Una carta con letra de mujer, Werfel, Franz, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1955.

"Nietzsche Freud Marx" de Michel Foucault.

“La muerte de la interpretación consiste en creer que hay signos, signos que existen originariamente, primariamente, realmente, como señales coherentes, pertinentes y sistemáticas.
La vida de la interpretación, al contrario, es creer que no haya sino interpretaciones. Me parece que es preciso comprender muy bien esta cosa que muchos de nuestros contemporáneos olvidan: que la hermenéutica y la semiología son dos enemigos bravíos. Una hermenéutica que se repliega sobre una semiología cree en la existencia absoluta de los signos: abandona la violencia, lo inacabado, lo infinito de las interpretaciones, para hacer reinar el terror del indicio, y recelar el lenguaje. Reconocemos aquí el marxismo después de Marx. Por el contrario, una hermenéutica que se envuelve en ella misma, entra en el dominio de los lenguajes que no cesan de implicarse a sí mismos, esta región medianera de la locura y del puro lenguaje. Es allí donde nosotros reconocemos a Nietzsche.”

Pág 48.

En Nietzsche, Freud, Marx, Foucault, Michel, el cielo por asalto, 1995.

"Manifiesto por la filosofía" de Alain Badiou.



“Lo que condiciona una gran filosofía, por oposición a los saberes instituidos y consolidados, son las crisis, aperturas y paradojas de la matemática, las sacudidas en la lengua poética, las revoluciones y provocaciones de la política inventada, las vacilaciones de la relación entre los dos sexos. (…)La filosofía tiene por función “agravante” disponer los procedimientos genéricos en la dimensión, no de su pensamiento propio, sino de su historicidad conjunta.”

Pág 18-19.

“(…)la categoría de Sujeto debe ser reconstruida y considerada como el último avatar (moderno, precisamente) de la metafísica; y el dispositivo filosófico del pensamiento racional, del que esta categoría es el operador central, está en lo sucesivo mantenido a tal punto en el olvido sin fondo de los que lo funda, que “el pensamiento sólo comenzará cuando hayamos aprendido que la Razón, tan glorificada desde hace siglos, es la más encarnizada enemiga del pensamiento.”

Pág 24.

“La “senda del bosque”, el ojo claro del campesino, la devastación de la tierra, el enraizamiento en el emplazamiento natural, la eclosión de la rosa, todo ese pathos(…) no está entretejido más que con nostalgia reaccionaria.(…) el reinado del capital frena y simplifica la técnica, cuyas virtualidades son infinitas.”

Pág 31.

“(…) la desacralización no es en absoluto nihilista, en tanto que “nihilismo” debe designar aquello que pronuncia que el acceso al ser y a la verdad es imposible. Al contrario, la desacralización es una condición necesaria para que dicho acceso se abra al pensamiento. Es evidentemente lo único que se puede y que se debe saludar en el capital: pone al descubierto lo múltiple puro como fondo de la presentación, denuncia todo efecto de Uno como simple configuración precaria, destituye las representaciones simbólicas donde el vínculo encontraba una apariencia de ser.”

Pág 34.

En Manifiesto por la filosofía, Badiou, Alain, ediciones nueva visión, 1990.

"Mitologías" de Roland Barthes.



“(…) es necesario que la forma pueda volver permanentemente a echar raíces en el sentido y alimentarse naturalmente de él (…)”

“A través del concepto se implanta en el mito una historia nueva.”

Pág 210.

“El mito es un valor, su sanción no consiste en ser verdadero (…)”

Pág 215.

“En el fondo, sólo el grado cero podría resistir al mito.”

Pág 226.

“(…) ideológicamente todo lo que no es burgués está obligado a recurrir a la burguesía.”

Pág 234.

“(…) el mito sólo puede trabajar sobre objetos que ya han sufrido la mediación de un primer lenguaje.
Toda vez que el hombre habla para transformar lo real y no para conservar lo real como imagen, cuando liga su lenguaje a la elaboración de cosas, el metalenguaje es devuelto a un lenguaje-objeto, el mito es imposible. Por eso el lenguaje verdaderamente revolucionario no puede ser un lenguaje mítico.”

Pág 242.

En Mitologías, Barthes, Roland, Editorial Siglo veintiuno, 2005.

"La democracia de masas" de Tulio Halperín Donghi.



“Movido por esta doble inspiración el gobierno hacía una guerra cada vez más activa contra las ideas que uno de sus más entusiastas servidores declaraba bebidas en las aguas cenagosas del Sena; en suma, contra toda la tradición liberal que –pese a las laboriosas tentativas de inventar retrospectivamente otras- es la única que ha conocido la Argentina independiente (y que en muy poco se opone –contra lo que quieren otras fantasías simétricas- al vigoroso autoritarismo vernáculo).”

Pág 33.

“En 1947 la clausura de los semanarios políticos que habían tenido tan vasta resonancia dos años antes marcó la primera limitación importante de la libertad de prensa; en 1951, tras incorporar a la línea oficialista a la mayor parte de los diarios del país, la expropiación de La Prensa, entregada a la gestión de la Confederación General del Trabajo, significó una advertencia precisa a los sobrevivientes; sólo La Nación, con la tirada estrictamente limitada por el racionamiento oficial del papel, mantuvo una actitud cautamente independiente…”

Pág 59-60.

“(…) y los signos externos del mismo proceso se acentúan en 1952, con la elevación legal de Perón a la dignidad de Libertador de la República, y la de su esposa a la de Jefa Espiritual de la Nación (…)”

Pág 75-76.

“(…) aunque los consejos de Prebisch no incluían su disminución drástica era al mismo tiempo evidente que ellos daban prioridad no sólo al aumento de ingresos del sector rural sino también a la modernización de la infraestructura (muy abandonada durante la etapa peronista), a la expansión de la explotación de combustibles (de la cual Prebisch excluía todo aporte de capitales extranjeros), y a la integración de la estructura industrial (tres metas que requerían fuerte inversión de capitales, que sólo para la primera y la última, y aun en ellas parcialmente, debía venir del extranjero).”

Pág 91.

“A la audacia de sus postulaciones ideológicas y programáticas, según sostenían críticos que no se encontraban solamente en el radicalismo; estás sin embargo eran mucho menos impresionantes de lo que esos críticos afectaban creer (…)”

Pág 105.

“(…) Frondizi se apresuró a intervenir las provincias en que el peronismo acababa de triunfar, sugiriendo que lo hacía debido a irresistibles presiones de las fuerzas armadas. Esta última sugerencia fue considerada por sus censores militares un crimen adicional, ya porque –como afirmaban algunos- el presidente se había anticipado por una vez a la expresión de los deseos de éstos, ya porque consideraban que entre las obligaciones inherentes al cargo figuraba la de asumir toda la responsabilidad de la política que le era impuesta.”

Pág 128.

En La democracia de masas, Halperín Donghi, Tulio, Editorial Paidós, 1972.

"Mc Mafia" de Misha Glenny.

“(…) la economía sumergida ha pasado a representar un porcentaje mucho mayor del PIB del planeta: según las cifras del FMI, del Banco Mundial y de instituciones de investigación europeas y norteamericanas, hoy constituye entre un 17 y un 25% de la facturación mundial.”

Pág XVIII.

“Inmediatamente después de que la ONU decretara el embargo armamentístico, el presidente de Argentina, Carlos Menem, firmó una autorización secreta para vender 6.500 toneladas de armamento a Panamá que, en realidad, fueron desviadas a Croacia en barcos de la compañía estatal Croatia Line. Menem firmó luego un acuerdo de venta de armas a Bolivia por valor de 51 millones de dólares. Una investigación oficial posterior en Argentina reveló una cláusula secreta de este acuerdo en virtud de la cual se canalizaban hacia Croacia “8.000 fusiles automáticos, 18 cañones de 155 milímetros, 2.000 pistolas automáticas, 211.000 granadas de mano, 3.000 cohetes Pampero, 3.000 minas, 60 morteros y varios millones de cargadores de munición.””

Pág 36.

“Mientras Rusia se vestía para parecer una economía capitalista responsable que resultase atractiva para la inversión exterior, sus capitalistas más poderosos saqueaban sus bienes más importantes (recursos minerales de un valor casi incalculable), los vendían a cambio de dólares y luego sacaban esos fondos del país en la mayor evasión de capital que jamás se haya visto.”

Pág 76.

Las bandas rusas que ofrecían protección durante los noventa diferían en tres aspectos de las familias mafiosas clásicas de Nueva York, Chicago y el sur de Italia.

a- Eran indispensables para la transición del comunismo al capitalismo.
b- No estaban unidos por lealtades familiares.
c- Se contaban por millares.

Pág 79-80.

“En 1999 existían más de 11.500 “firmas privadas de seguridad” registradas en las que trabajaban más de 800.000 personas”.

Pág 81.

“Gazprom es todo un monstruo. Con una facturación anual de poco menos de 30.000 millones de dólares, produce casi una tercera parte de todo el gas natural del mundo, representa un 8% del PIB de Rusia y casi una cuarta parte de los ingresos fiscales del país.”

Pág 105.

En McMafia el crimen sin fronteras, Glenny, Misha, Ediciones destino, 2008.

domingo, 19 de abril de 2009

martes, 31 de marzo de 2009

sábado, 28 de marzo de 2009

"Hay cada uno..." (la muerte nos libre de ellos...) pt 2

Siguiendo con nuestros estudios sobre la vida y obra de José Pablo Feinmann, encontré otro morceau de bravoure del conocido intelectual antifascista en el que propone la creación de una nueva bandera argentina que en lugar del sol tenga el pañuelo de las madres y abuelas del presidente.


El Sócrates criollo remata el artículo con esta conmovedora frase: "Aquí, desde estas líneas, tenemos una propuesta que debiera ser casi inapelable. El único símbolo nacional glorioso, universalmente aceptado, honrado e incorporado por otros países como símbolo de la más pura de las luchas, la de lucha por los derechos humanos es el pañuelo de las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo. Para este siglo XXI, para esta lucha de hoy contra la globalización del Uno Imperial, necesitamos otra bandera. Que sea azul y que sea blanca, como la anterior. De acuerdo. Pero le sacamos ese sol de la guerra y ahí, en ese lugar, reemplazándolo, ponemos el pañuelo blanco de las Madres y la Abuelas, el pañuelo de la paz, el de la vida, el de nuestro más genuino, verdadero orgullo."

"Hay cada uno..." (la muerte nos libre de ellos...)

Luego de que tildara a los porteños de "fascistas" y de "reverendos pelotudos", el filósofo kirchnerista por opción e invitación, volvió a cargar contra los ciudadanos de la Ciudad que votaron por el PRO tanto el 3 de junio como ayer 24, ratificando su deseo de cambio de rumbo político.

Sin embargo, las profundas "reflexiones" que esgrimió en una matutina columna editorial José Pablo Feinmann alertan sobre la intolerancia de ciertos sectores al triunfo de los rivales políticos por sobre los propios y ponen en evidencia la falta de autocrítica al culpar al propio mensajero por la falta de resultados positivos.

Feinmann volvió esta vez a apuntar contra la clase media porteña, pero también sobre Daniel Filmus, el candidato K que ayer perdió por 22 puntos contra Mauricio Macri.

Ironías complicadas de entender, el filósofo oficial advirtió que uno de los errores del ministro de Educación era contar con un apellido "imposible para la política" por las pocas palabras con las que se lo podría apadrinar para una rima. En cambio, según Feinmann, "todo rima con Perón".

Reduce además las cualidades del elegido por el presidente Néstor Kirchner a ser una "buena persona" y "un buen muchacho universitario" y pronostica con el diario del lunes que "no podía nuclear a un electorado. No tenía nada esencial para hacerlo: ni el nombre ni el carisma".

En otro tramo de su columna de exclusiva opinión, Feinmann carga contra la votante clase media: "Con su renovada prosperidad, recobró su nivel habitual de fascismo". Y vuelve a golpear contra el candidato perdedor al asegurar que "Filmus dijo que él no creía eso. Pura demagogia".

"Qué bien construyó su derrota el filmusismo", vuelve a achacar el intelectual de izquierda. "La construyó dos veces. Porque acaso debió perder una sola. Pero no: se buscó la segunda piña. Se perdió la elegancia de reconocer el triunfo claro que su adversario tuvo en la primera vuelta y salió a buscar el centro del ring en el segundo round".

Por otro lado, Feinmann decidió volcar sus pensamientos sobre el líder de PRO. "Filmus da River. Macri es Boca. Todos sabemos qué es Boca. Boca es el equipo de la garra, de la fuerza. No es el equipo del 'jogo bonito'. Es el equipo del Tano Roma. Del tanque Rojas. Del Rata Rattín", dice el intelectual peronista.

Y sigue: "Se votó a Macri para que les haga una plancha definitiva a los negros" y agregó que ese mandato hacia el hombre boquense estaba dirigido para que lo hiciera contra "los posibles invasores de la periferia como a los que andan enroñando y afeando este jardín que es la Atenas del Plata"

domingo, 22 de marzo de 2009

"La idea fija" (1932) de Paul Valéry.



“El mar desaparecía y reaparecía ante mi vista. Le oía, feliz, batir muy suavemente; y volver a batir; y producir y producir un tiempo infinito.”

Pág 20.

“-¡Nadar, chapotear en lo que ignoramos, por medio de lo que sabemos! Es divino.”

Pág 39.

“- Los antiguos tanteaban como nosotros. Tanteaban en la experiencia inmediata, lo mismo que hacemos nosotros en el campo del microscopio.”

Pág 44.

En La idea fija, Valéry, Paul, Editorial Visor Vis, Madrid, 1988.

viernes, 20 de marzo de 2009

"José Carlos Mariátegui un marxismo indígena" de Luis Sicilia.



“Estoy políticamente en el polo opuesto de (Leopoldo) Lugones. Soy revolucionario. Pero creo que entre hombres de pensamiento neto y posición definida es fácil entenderse y apreciarse, aun combatiéndose. Sobre todo, combatiéndose.
(…) En Lugones he admirado siempre al artista, al pensador que se expresa sin equívoco y sin oportunismo. Ideológicamente estamos en campos adversos. Me aflige que él refuerce con su nombre y con su acción a los conservadores. Aunque siempre es una ventaja encontrarse con adversarios de su estatura. Carta a Samuel Glusberg, 30 de abril de 1927.”

Pág 81-82.

“Por ahí es también lamentable su desaparición, ya que, no obstante las apariencias, salga siempre tan difícil de hallar un escritor de pensamiento propio. Leopoldo Lugones, nota publicada en la revista Vida Literaria, en mayo de 1930.”

Pág 92.

En José Carlos Mariátegui un marxismo indígena, Sicilia, Luis, editorial capital intelectual, 2007.

"Rainer Maria Rilke Itinerario y estilo" de Angel J Battistessa.



“Para Rilke (…) crear es, ante todo, crearse. De ahí que, para crear cabalmente algo, todo el ser del artista tenga que participar, y desde sus raíces, en el acto mismo de la creación, hacerse a él.”

Pág 30.

“Como Nietzsche pensaba que no hay alegría sin plenitud, así se trate de una plenitud desgarradora. Y en esa plenitud –en el juego enterizo de lo que es el cuerpo con lo que es el alma- encontraba la mejor norma de conducta y los dictados de una moralidad tan rigurosa como flexible.”

Pág 34.

“…¿Acaso estamos aquí para decir: casa.
puente, fuente, puerta, cántaro, árbol frutal, ventana,-
a lo más: columna, torre…? No, estamos, entiéndelo,
para decir lo que las cosas por sí mismas nunca
pensaron ser íntimamente.”

(Elegías de Duino)

Pág 80-81.

En Rainer Maria Rilke Itinerario y estilo, Battistessa, Angel J, Editorial Ollantay, Buenos Aires, 1950.

miércoles, 18 de marzo de 2009

"La senda del perdedor" de Charles Bukowski.



“El beber era lo único que evitaba que un hombre se sintiera desplazado e inútil. Todo lo demás era luchar y luchar, abriéndose paso a tajos. Y nada era interesante, nada. Todo el mundo era igual, reprimiéndose y controlándose. Y yo tenía que vivir con esos mamones el resto de mis días, pensé. ¡Dios mío! Todos tenían un agujero en el culo y órganos sexuales y bocas y sobacos. Se sentaban y charloteaban y eran tan estúpidos como la cagada de un caballo. Las chicas tenían buen aspecto vistas a distancia, con el sol filtrándose entre sus ropas y cabellos. Pero cuando se acercaban y mostraban sus cerebros a través de la cháchara de sus bocas, te sentías con ganas de excavar una trinchera en una colina y esconderte con una ametralladora. Verdaderamente nunca sería capaz de ser feliz, casarme y tener hijos. Demonios, ni siquiera podía obtener trabajo como lavaplatos.”

Pág 247.

En La senda del perdedor, Bukowski, Charles, Editorial Anagrama, Barcelona, 1987.

viernes, 6 de marzo de 2009

Deleuze y la maquina de guerra israelita.



Que un yuppie en el Metro de París pueda leer ¿Qué es la filosofía? de Deleuze y Guattari mientras se traslada a hacer negocios a la Bolsa de Comercio ya no debería sorprender a nadie. Más difícil sería que un oficial israelí en un tanque en la Franja de Gaza se pusiera a leer Mil mesetas. Capitalismo y esquizofrenia antes de disparar sobre niños terroristas (o terroristas-niños). Sin embargo, esto también ya ha ocurrido.

Para evitar francotiradores y trampas “cazabobos”, los soldados israelíes aprendieron a entrar por el costado de las casas abriendo agujeros en paredes laterales y así poder moverse de una habitación a otra, con un dispositivo de observación manual que produce representaciones tridimensionales de cuerpos orgánicos entre obstáculos. También a usar bombas ligeras y precisas, como la GBU-39, que minimiza daños colaterales sobre la superficie, pero puede penetrar bajo tierra para destruir túneles y escondites. O a llamar por teléfono a residentes de Gaza haciéndose pasar por árabes preocupados de países limítrofes que preguntan por familias vecinas y así obtienen datos sobre la situación en el barrio. A golpear rápido, disparar y ocultarse, huir pero llevándose un arma, entrar por donde menos se espera, como milicianos islámicos o guerrilleros de todas las épocas, máquinas de guerra nómades, flexibles, móviles, errantes, dispersas.

Las nuevas tácticas no sólo fueron posibles por el desarrollo técnico de la industria militar norteamericana ni evolucionaron meramente en forma espontánea sobre el campo de batalla, ajustándose “por instinto” a condiciones cambiantes. Los textos deleuzeanos habrían tenido efectos impensados y acaso anómalos pero duraderos en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), donde fueron introducidos en los años ‘90 por el brigadier general (hoy retirado) Shimon Naveh, director del Operational Theory Research Institute (OTRI), en el cual participaron militares en actividad junto a académicos civiles. Allí los oficiales pudieron leer en hebreo a Deleuze y Guattari, entre otros pensadores franceses. Y comenzaron a familiarizarse con conceptos como el de rizoma, cuyos principios de conexión, heterogeneidad, multiplicidad, ruptura y cartografía ofrecieron al ejército israelí un modelo de despliegue descentralizado e irregular para enfrentar a las guerrillas palestinas en su propio terreno.

Un espacio estriado
En el rizoma, dice Deleuze, cualquier punto puede ser conectado con cualquier otro, la línea no sigue un contorno, no está subordinada a la horizontal ni a la vertical, la diagonal se libera, rompe o serpentea, pasa entre los puntos y entre las cosas (y las casas). El rizoma pertenece a un espacio liso, no estriado, otro concepto que también comenzó a discutirse en las FDI en términos de operatividad militar. Un espacio estriado es siempre limitado y limitante. Como la ciudad o la ruta: en él se ordenan las vías fijas y hasta las variables en la circulación, se va de un punto a otro, se distingue de modo tajante entre lo exterior y lo interior, lo público y lo privado, en él rige lo sedentario, la propiedad, el Estado y la Ley. Un espacio liso, en cambio, es abierto e indefinido como el mar o el desierto, es el espacio de los nómades, de la variación continua, allí donde los puntos tienden a subordinarse al trayecto, donde es posible trazar una diagonal pura y se producen los flujos y movimientos de manada, enjambre o cardumen, con todas esas multiplicidades que siempre escapan, contagian, infectan, desenraizan, sorprenden.

“Las áreas palestinas podrían entenderse como estriadas, en el sentido en que están cercadas por vallas, muros, zanjas, obstáculos”, decía Shimon Naveh en una entrevista con Eyal Weizman, autor del libro Hollow Land: Israel’s Architecture of Occupation. “En las Fuerzas de Defensa de Israel se utiliza ahora con frecuencia el término ‘alisar el espacio’ cuando quiere referirse a realizar una operación en el espacio como si éste no tuviera fronteras. Antes que contener u organizar nuestras fuerzas de acuerdo a fronteras existentes, el ‘alisamiento’ nos permite movernos a través de cualquier barrera.” Naveh, un hombre que según algunos periodistas tiene el cuerpo de Rambo y la cabeza de Foucault (incluso la calva), ha utilizado a Deleuze para pensar contra la lógica binaria que opone teoría y práctica, modelo y terreno, uso y función, a fin de emancipar la acción militar de toda restricción y transformar, cada vez que sea necesario, el espacio privado en una superficie pública y sin fronteras.

Uno de sus mejores alumnos fue el brigadier general Aviv Kochavi, comandante de Brigada de Paracaidistas que aplicó sus lecturas de Mil mesetas al ataque al campo de refugiados de Balata y a la ciudad vieja de Nablus en la Ribera Occidental en 2002. Allí, en una operación de “geometría urbana inversa”, Kochavi implementó por primera vez en forma masiva el método de “caminar a través de las paredes”, es decir, abriendo boquetes en las casas para evitar el desplazamiento por calles, rutas y puertas de entrada donde pudieran hallar trampas o francotiradores. Así lo explicó Kochavi al arquitecto Weizman: “Este espacio al que diriges tu mirada, esta habitación que miras, no es más que tu interpretación de la misma... ¿Cómo interpretas un callejón? ¿Tal como lo haría cualquier arquitecto o urbanista: un lugar a través del cual se puede caminar? ¿O como un lugar por el que está prohibido caminar? Nosotros optamos por la metodología de caminar atravesando paredes como un gusano que se abre camino comiendo, surgiendo en ciertos puntos y después desapareciendo”. Esa “maniobra rizomática” provocó la destrucción de 800 viviendas y la muerte de cerca de 500 palestinos. Y Kochavi, ya como comandante general de división en Gaza, tuvo que cancelar en 2006 un viaje a Londres tras advertir que podía ser detenido y juzgado por crímenes de guerra.

No sólo los autores de Mil mesetas, sino Jean-François Lyotard, Paul Virilio e incluso Guy Debord fueron estudiados –diríase, como mínimo, “fuera de contexto”– dentro del instituto fundado por Naveh, en el que cursaron, entre otros, el comandante de colegios militares israelíes Gershon Hacohen, el jefe de una unidad de inteligencia Nitzan Alon y el brigadier general Gal Hirsch, comandante de la División 91 que actuó en Líbano en 2006. Pero el principal referente que tomaron para pensar en contra del viejo concepto militar de segmentos estrictos, con batallones y regimientos en formación lineal, para que el soldado israelí se ajuste a la capacidad furtiva de sus oponentes y actúe en enjambre, de modo disperso, difuso y flexible, fue sin duda el “comandante Deleuze”. Como dijo Naveh a Yotam Feldman, periodista del matutino Haaretz, cuando se le preguntó si era consciente de que el pensamiento de resistencia y liberación de Deleuze había sido influido por las revueltas de 1968: “Por supuesto. Y esta guerra tiene que conducir a la liberación de los palestinos. Liberación es crear una prisión y desmantelarla, crear una forma de pensamiento y desmantelarlo: liberación es la idea de cambio permanente... Y el movimiento de ejércitos implica liberar al pensamiento de sus cadenas”.

Bajo cada judio, un egipcio
Alguno dirá que no lo leyeron bien, que olvidaron la condena de Deleuze a la ocupación israelí en 1987. Otro observará que ciertas apropiaciones de este autor tienden a crear jerga para uso y abuso. Otro, que una lectura sesgada y fragmentaria puede perfectamente oponer a los sacerdotes despóticos del Islam y a los arcaicos estados teocráticos, árabes o persas, toda la artillera teórica deleuzeana, con sus trazados conectivos y contagios del pensamiento producido en estados capitalistas “avanzados”. Y aun otro podrá lamentar que en la guerra las palabras no sirvan o que también entren en guerra las palabras.

De cualquier manera, la introducción de estos textos en las fuerzas armadas israelíes no dejó de ser una aventura marginal. Naveh tuvo que retirarse en 2005 tras un informe negativo acerca de su instituto, cuestionado porque la mayor parte de la investigación había tenido producción oral y no escrita, y por otras críticas de académicos militares que señalaban que su trabajo estaba viciado por una “indistinción posmoderna entre mentira y verdad”.

Hoy Naveh es ya un autor publicado en Londres (In Pursuit of Military Excellence: The Evolution of Operational Theory) y consultor en EE.UU., da conferencias en varios países y, sintiéndose incomprendido, suele lanzar agresiones de cierto calibre (“idiotas”, “ignorantes”) sobre muchos jefes militares israelíes, a quienes acusa de no haber sabido conducir con inteligencia la guerra. Pero los efectos de las lecturas que introdujo pueden tener largo alcance. La última intervención en Gaza parece confirmar la intención de las FDI de operar tanto a escala convencional, con bombardeos masivos sobre poblaciones civiles, como a través de “maniobras fractales” más selectivas para “alisar” el terreno. En fin, ya se sabe: ser fluidos, cambiantes, apelar a todos los recursos, entrar por la ventana en vez de usar la puerta. Queda por ver si terminarán teniendo más capacidad de mutación y conectividad que los milicianos de Hamas en Palestina.

En Mil mesetas, Deleuze y Guattari describen cómo los Estados convierten las máquinas de guerra inventadas por los nómades en instituciones militares, cómo las adaptan a la forma estatal, y cuáles son las consecuencias de esa adaptación. Una de ellas es que pueden terminar convirtiéndose en máquinas de (auto)destrucción, con la guerra como único objetivo. “Es cierto que la guerra mata y mutila espantosamente. Pero lo hace tanto más cuanto el Estado se apropia de la máquina de guerra.” Refieren al ejemplo del nazifascismo europeo, por cierto: un nihilismo realizado, una pura línea de autoabolición. El Estado suicida del que habló Virilio. Pero ¿qué lejos estamos del encuentro con ese peligro final en Medio Oriente?

“Bajo cada negro y cada judío hay un egipcio”, decía Deleuze. En jerga criolla básica: aun las minorías más perseguidas y las formas más evolucionadas recubren una inscripción despótica, un sueño de faraón o emperador, un Führer en potencia. Cierta miopía puede ilusionar a algunos con que esas lecturas habrían de volverlos más claros, mejores, superiores. La claridad del microscopio, del radar que mira a través de las paredes, la claridad que enceguece. De esa oscura claridad al delirio del poder hay un solo paso. Y de ese poder a la guerra por la guerra en sí, apenas otro.

miércoles, 4 de marzo de 2009

"La campana de cristal" de Sylvia Plath.



“Si la señora Guinea me hubiera dado un pasaje a Europa, o un viaje alrededor del mundo, no hubiera habido la menor diferencia para mí, porque donde quiera que estuviera sentada- en la cubierta de un barco o en la terraza de un café en París o en Bangkok- estaría sentada bajo la misma campana de cristal, agitándome en mi propio aire viciado.”

En La campana de cristal, Plath, Sylvia, Editorial Edhasa, 2005.

domingo, 1 de marzo de 2009

"El corazón de las tinieblas" de Joseph Conrad.



“Los sueños de los hombres, la semilla de las colonias, el germen de los imperios.”

Pág 20.

“Para mí él era sólo una palabra. Yo no veía a la persona en el nombre, no más de lo que vosotros podáis verlo. ¿Lo veis? ¿Veis el relato? ¿Veis algo? Tengo la sensación de estaros contando un sueño, pero inútilmente, porque ningún relato de un sueño puede transmitir la sensación del sueño, esa mezcla de absurdo, sorpresa y aturdimiento en un temblor de rebelión agónica, esa sensación de ser capturado por lo increíble, que constituye la esencia de los sueños…”

Pág 52.

Pág 87 – Etnocentrismo.

“No había visto yo visto nunca nada parecido al cambio que sobrevino en sus facciones, y espero no volverlo a ver. Oh, no me conmovió. Me fascinó. Fue como si se hubiera desgarrado un velo. En aquella cara de marfil vi la expresión del orgullo sombrío, del poder despiadado, del terror pavoroso; de una desesperación intensa y desesperanzada. ¿Estaba acaso viviendo de nuevo su vida en cada detalle de deseo, tentación y renuncia durante aquel momento supremo de total conocimiento? Gritó en susurros a alguna imagen, a alguna visión; gritó dos veces, un grito no más fuerte que una exhalación: “¡El horror! ¡El horror!””

Pág 117.

En El corazón de las tinieblas, Conrad, Joseph, Editorial Alianza, 1997.

"Cibermundo ¿una política suicida?" de Paul Virilio.



“La velocidad es el poder mismo.”

Pág 17.

“La película es una estética de la desaparición puesta en escena por las secuencias. No es simplemente un problema de transporte, es la velocidad de la toma de la instantánea fotográfica, luego la velocidad de veinticuatro imágenes por segundo, las que revolucionarán la percepción y cambiarán totalmente la estética. Frente a la estética de la desaparición, sólo queda una persistencia retiniana. (…) la aparición de una estética de la desaparición, que prolongan hasta nuestros días el vídeo y la televisión.”

Pág 24-25.

“Cuando uno se priva de la lectura y de la escritura, uno se priva de la palabra, por lo tanto, del otro. La socialización se hace a través de la lengua, las lenguas. La primera manera de amarse es a través de la palabra. Esta necesidad social se ve fuertemente amenazada por las tecnologías de la información.”

Pág 64.

“Los problemas de la pluralidad de las visiones del mundo y de las relaciones con el tiempo del mundo se plantean como problemas políticos esenciales en este fin de siglo.”

Pág 80.

En Cibermundo ¿una política suicida?, Virilio, Paul, Editorial Dolmen, Santiago de Chile, 1997.

"La violencia del mundo" de Jean Baudrillard y Edgar Morin.



Jean Baudrillard

“(…) en nuestro universo mediático, la imagen está ahí en lugar del acontecimiento. Ésta lo sustituye, y el consumo de la imagen agota el acontecimiento por procuración. Esta visibilidad de sustitución es la estrategia misma de la información –es decir, de hecho, el intento de alcanzar la ausencia de información por todos los medios. De la misma manera, la guerra actual es la búsqueda de la ausencia política por otros medios.”

Pág 18.

Edgar Morin

“La idea de una policía planetaria no debe olvidarse de la necesidad de una política planetaria. Tenemos la World police, pero no la World policy. Queda por pensar esta política que habría que llevar a la escala mundial.”

Pág 42.

En La violencia del mundo, Baudrillard, Jean y Morin, Edgar, Editorial libros del Zorzal, 2003.

"Poder y desaparición" de Pilar Calveiro.



“(…) cuando en febrero de 1975 por decreto del poder ejecutivo se dio la orden de aniquilar a la guerrilla, a través del Operativo Independencia se inició en Tucumán una política institucional de desaparición de personas, con el silencio y el consentimiento del gobierno peronista, de la oposición radical y de amplios sectores de la sociedad.”

Pág 26.

“Desde este punto de vista, la teoría de los dos demonios no es más que otra forma de reproducir el pensamiento binario. Según esta explicación, se pretende que la sociedad argentina fue agredida por dos “engendros”, extraños y ajenos, crueles e inhumanos, Otros (dos en lugar de uno), una vez más perfectamente diferentes e incomprensibles, “locos”, que es preciso desaparecer. Como se puede ver, exactamente los mismos elementos y la misma solución: la desaparición.”

Pág 98.

En Poder y desaparición: los campos de concentración en Argentina, Calveiro, Pilar, Ediciones Colihue, 2008.

domingo, 15 de febrero de 2009

"En torno a lo político" de Chantal Mouffe.



“El conflicto, para ser aceptado como legítimo, debe adoptar una forma que no destruya la asociación política. (…)
Mientras que el antagonismo constituye una relación nosotros/ellos en la cual las dos partes son enemigos que no comparten ninguna base común, el agonismo establece una relación nosotros/ellos en la que las partes en conflicto, si bien admitiendo que no existe una solución racional a su conflicto, reconocen sin embargo la legitimidad de sus oponentes.”

Pág 26-27.

“Es hora de despertar del sueño de la occidentalización, y de tomar conciencia de que la universalización forzada del modelo occidental, en lugar de traer paz y prosperidad, conducirá a reacciones aún más sangrientas por parte de aquellos cuyas culturas y modos de vida están siendo destruidos por este proceso. Ya es tiempo también de cuestionar la creencia en la superioridad única de la democracia libertal.”

Pág 93.

“Una de las manifestaciones más importantes de la vida legal y espiritual de la humanidad es el hecho de que quien detenta el poder real es capaz de determinar el contenido de los conceptos y las palabras. Caesar dominus et supra grammaticam.”

Pág 94.

“Lo que la cultura occidental denomina “derechos humanos” es una forma culturalmente específica de responder a esta cuestión, una forma individualista específica de la cultura liberal y que no puede reivindicarse como la única legítima.”

Pág 134.

En En torno a lo político, Mouffe, Chantal, Editorial FCE, 2007.

"Últimos escritos sobre filosofía de la psicología" de Ludwig Wittgenstein.



“Se puede preguntar: “¿Qué significa propiamente “tengo miedo”? ¿Qué es lo que pienso con ello?” Y no se nos ocurre, desde luego, respuesta alguna, o, si se nos ocurre, es claramente insuficiente.
La cuestión es ésta: “¿En qué tipo de contexto tiene lugar?””

Pág 9.

“Una escritura en la cual la palabra tachada. la proposición tachada, es un signo.”

Pág 16.

“Cualquiera que piense sabe cómo notas o representaciones que a otro no le dirían nada, y que uno ni siquiera sabe explicar, pueden estar como pensamientos o rasgos particulares de pensamientos. (La notación de un cálculo artificial).”

Pág 24.

“Interpretar es una forma de pensar: y es causa frecuente de un cambio repentino del aspecto.”

Pág 39.

“Él se desprende de la idea como de una envoltura inútil”.

Pág 48.

“¿Qué pretendo? Lo siguiente: que la descripción del uso de una palabra es la descripción de un sistema, o de sistemas. –Pero no tengo una definición acerca de que sea un sistema.”

Pág 57.

“La pregunta “¿Qué convierte a esto en una imagen de él?” no surge habitualmente cuando me imagino algo. Dibujo lo que me he imaginado y se me pregunta “¿Qué convierte a este cuadro en su cuadro?” Yo podría contestar: “Mi imaginación”.”

Pág 60.

“Si el juego de lenguaje, la actividad, por ejemplo, de construir una casa (como en el número 2), fija el uso de una palabra, el concepto de uso es elástico respecto a la actividad. Esto está en la esencia del lenguaje.”

Pág 63.

“Dejo vagar mi mirada (por una habitación) y de repente se detiene en un objeto de llamativo tinte rojo y exclamo “¡Rojo!” – con esto no he descrito nada; aún cuando pudiera dar una descripción.”

Pág 74.

“El aspecto es dependiente de la voluntad. En esto se parece a la imaginación.”

Pág 80.

“El aspecto parece pertenecer a la estructura de la materialización interna.”

Pág 84.

“(Todavía no puedo elevarme sobre el conjunto de apariencias.)”

Pág 99.

“Desenredar muchos nudos, ésta es la tarea del filósofo”.

Pág 124.

“¿Cómo sabe él que este sentimiento es “recordar”? Compara “Sí, ahora sé lo que es “estremecerse”” (Quizás ha tenido un choque eléctrico por primera vez) - ¿Sabe él que esto es recordar porque con ello reconoce el pasado? ¿Y cómo sabe lo que es el pasado? La expresión del pasado la aprende el hombre al recordar.”

Pág 138.

“Que aquello que alguien se dice a sí mismo está oculto para mí, a menos que me lo diga, forma parte del concepto de “discurso interno”. La única palabra errónea aquí es “oculto”; porque que está oculto para mí habría de ser evidente para él, tendría que saberlo. Pero él no lo “sabe”; incluso mi duda no existe para él”.

Pág 145.

“El físico calcula así porque el papel y la tinta son más seguros que sus aparatos.”

Pág 147.

“¿Es el sueño una alucinación? – El recuerdo de un sueño es como el recuerdo de la alucinación, o, más bien: como el recuerdo de una experiencia real. Esto significa que se quisiera decir, por ejemplo, a veces: “Acabo de ver esto y aquello otro”, como si precisamente uno lo hubiese visto en realidad.”

Pág 160.

En Últimos escritos sobre Filosofía de la Psicología, Wittgenstein, Ludwig, Editorial Tecnos, 1987, Madrid.

"Profanaciones" (2005) de Giorgio Agamben.



“La imagen es un ser cuya esencia es la de ser una especie, una visibilidad o una apariencia. Un ser especial es aquel cuya esencia coincide con su darse a ver, con su especie.
Ser especial es absolutamente insustancial. No tiene lugar propio, sino que le ocurre a un sujeto, y está en ese sentido como un habitus o un modo de ser, como la imagen está en el espejo.
La especie de cada cosa es su visibilidad, es decir su pura inteligibilidad. Especial es el ser que coincide con su hacerse visible, con su propia revelación.”

Pág 73.

“Una vida ética no es simplemente la que se somete a la ley moral, sino aquella que acepta ponerse en juego en sus gestos de manera irrevocable y sin reservas. Incluso a riesgo de que, de este modo, su felicidad y su desventura sean decididas de una vez y para siempre.”

Pág 90.

“La secularización es una forma de remoción que deja intactas las fuerzas, limitándose a desplazarlas de un lugar a otro. (…)La profanación implica, en cambio, una neutralización de aquello que profana. Una vez profanado, lo que era indisponible y separado pierde su aura y es restituido al uso. Ambas son operaciones políticas: pero la primera tiene que ver con el ejercicio del poder, garantizándolo mediante la referencia a un modelo sagrado; la segunda, desactiva los dispositivos del poder y restituye al uso común los espacios que el poder había confiscado.”

Pág 102.

En Profanaciones, Agamben, Giorgio, Editorial Adriana Hidalgo editora, 2005.

jueves, 5 de febrero de 2009

"La sociedad del espectáculo" de Guy Debord.



“La subjetividad en la época de la modernización capitalista está hoy vinculada a aparatos modelizadores de índole audiovisual y estadístico. El régimen de visibilidad que la regula propone una paradoja: no deja ver. En tanto propedéutica y prescripción para la vista, no solo fuerza a las perspectivas visuales personales a ajustarse a modos de ver dominantes, también señala imágenes-tabú: un preciso reino de la invisibilidad, es decir, de lo inimaginable, para el cual la mirada carece de pórticos de acceso o siquiera de antecedentes perceptivos para reconocerlo.”

Pág 19.

“El situacionismo sería, en su centro de gravedad político, la ambición de que la vida cotidiana se convierta en un subproducto del arte; en un medio para dar forma artística a la existencia. De modo que deriva, diversión, urbanismo unitario y construcción de situaciones apostaban tanto a renovar un suelo como a forzar a los mecanismos ocultos del espectáculo a volverse visibles.”

Pág 24.

6- “El espectáculo es también la presencia permanente de la justificación, en tanto colonización de la parte principal del tiempo vivido fuera de la producción moderna.”

8- “(…) la realidad vivida es efectivamente invadida por la contemplación del espectáculo, y retoma en sí misma el orden espectacular, transmitiéndole una adhesión positiva. Cada noción así fijada tiene por fondo su tránsito a lo opuesto: la realidad surge en el espectáculo, y el espectáculo es real. Esta alienación recíproca es la esencia y el sostén de la sociedad existente.”

16- “El espectáculo somete a los hombres vivientes en la medida en que la economía los ha sometido totalmente. No es sino la economía desarrollándose a sí misma. Es el fiel reflejo de la producción de cosas y la objetivación infiel de los productores.”

31- “El trabajador no se autoproduce; produce un poder independiente. El éxito de esta producción, su abundancia, vuelve al productor como abundancia de la desposesión. Todo el tiempo y el espacio de su mundo se le vuelven extraños con la acumulación de sus productos alienados. El espectáculo es el mapa de este nuevo mundo, el cual abarca exactamente su territorio. Las mismas fuerzas que se nos han escapado se nos muestran en todo su poderío.”

43- “Entonces el humanismo de la mercancía toma a su cargo “el ocio y la humanidad” del trabajador, simplemente porque ahora la economía política puede y debe dominar estas esferas como economía política. La “negación completa del hombre” ha tomado así a su cargo la totalidad de la existencia humana.”

47- “El consumidor real se convierte en consumidor de ilusiones. La mercancía es esta ilusión efectivamente real; y el espectáculo, su manifestación general.”

59- “El movimiento de trivialización que, bajo los multicolores entretenimientos del espectáculo, domina mundialmente la sociedad moderna, la domina asimismo en cada uno de los puntos donde el consumo desarrollado de mercancías ha multiplicado, en apariencia, los roles y objetos a elegir.”
63- “El espectáculo existe, según las necesidades del estadio particular de la miseria que desmiente y mantiene, bajo una forma concentrada o bajo una forma difusa. En los dos casos, es una imagen de unificación feliz, rodeada por la desolación y el espanto, en el tranquilo centro de la desdicha”.

64- “Allí donde domina lo espectacular concentrado domina también la policía”.

69- “El objeto que era prestigioso en el espectáculo se vuelve vulgar en el momento en que entra en casa de tal o cual consumidor, al mismo tiempo que en cada de todos los demás. Demasiado tarde revela su pobreza esencial, consecuencia natural de la miseria de su producción. Pero para entonces ya hay otro objeto que expresa la justificación del sistema y la exigencia de ser reconocido.”

82- “El proyecto de superar la economía, el proyecto de tomar posesión de la historia, si bien debe conocer la ciencia de la sociedad –y vincularla con él- no puede ser él mismo científico. En este último movimiento, que cree dominar a la historia presente por medio de un conocimiento científico, el punto de vista revolucionario siguió siendo burgués.”

100- “El mismo momento histórico, en que el bolchevismo triunfó por sí mismo en Rusia y en que la socialdemocracia combatió victoriosamente por el viejo mundo señala el nacimiento definitivo de un orden de cosas que conforman el corazón de la dominación del espectáculo moderno: la representación obrera se opuso radicalmente a la clase.”

106- “Instalada en todas partes, la burocracia debe ser la clase invisible para la conciencia; de modo que toda la vida social se vuelve demente. La organización social de la mentira absoluta deriva de esa contradicción fundamental.”

110- “Cuando logró por fin deshacerse de los restos de propiedad burguesa que trababan su reinado sobre la economía, desarrollando a esta última en beneficio propio, y para ser reconocida en el exterior entre las grandes potencias, la burocracia rusa quiso gozar con tranquilidad de su propio mundo, suprimiendo la parte de arbitrariedad que se ejercía sobre ella misma: denunció su stalinismo originario.”

119- “Una organización revolucionaria existente antes del poder de los Consejos- que deberá encontrar su propia forma luchando- ya sabe por todas estas razones históricas que no representa a la clase. Solamente debe reconocerse como una separación radical respecto del mundo de la separación.”

122- “(…) la organización revolucionaria tiene que aprender que ya no puede combatir la alienación bajo formas alienadas.”

127- “El modo de producción agrario en general, dominado por el ritmo de las estaciones, es la base del tiempo cíclico plenamente constituido. La eternidad le es interior: es, aquí abajo, el retorno de lo mismo. El mito es la estructuración unitaria del pensamiento que garantiza el entero orden cósmico en torno del orden que esta sociedad en realidad ya ha concretado dentro de sus fronteras.”

131- “Con la escritura aparece una conciencia que ya no es llevada y transmitida en la relación inmediata de los vivientes: es una memoria impersonal, la de la administración de la sociedad.”

147- “El tiempo de la producción, el tiempo-mercancía, es una acumulación infinita de intervalos equivalentes. Es la abstracción del tiempo irreversible (…)”

153- “El tiempo pseudocíclico consumible es el tiempo espectacular, como tiempo del consumo de imágenes, en el sentido restringido, y a la vez como imagen del consumo del tiempo, en toda su extensión.”

164- “El mundo posee ya el sueño de un tiempo y, para vivirlo realmente, debe apropiarse de su conciencia.”

165- “La producción capitalista ha unificado el espacio, que ya no está limitado por sociedades exteriores. Esta unificación es, al mismo tiempo, un proceso extensivo e intensivo de trivialización. (…) Este poder de homogeneización es la artillería pesada que ha derribado todas las murallas chinas”.

178- “La revolución proletaria es la crítica de la geografía humana a través de la cual los individuos y las comunidades tienen que construir los sitios y los acontecimientos que corresponden a la apropiación, ya no solamente de su trabajo, sino de su historia total. En este espacio móvil del juego, y de las variaciones libremente elegidas de las reglas del juego, se puede reencontrar la autonomía del lugar sin reintroducir una ligazón exclusiva al suelo, y con ello recobrar la realidad del viaje y de la vida comprendida como un viaje que contiene en sí mismo todo su sentido.”

184- “El fin de la historia de la cultura se manifiesta en dos bandos opuestos: el proyecto de su superación en la historia total, y la organización de su preservación como objeto muerto en la contemplación espectacular. El primero de estos movimientos ha unido su suerte a la crítica social; el segundo, a la defensa del poder de clase.”

190- “El arte en su época de disolución, en cuanto movimiento negativo que procura la superación del arte en una sociedad histórica donde la historia todavía no es vivida, es a la vez un arte del cambio y la expresión pura del cambio imposible. Cuanto más grandiosa es su exigencia, más se aleja de él su verdadera realización. Este arte es forzosamente de vanguardia, y no es. Su vanguardia es su desaparición.”

199- “La verdad de esta sociedad no es otra cosa que la negación de esta sociedad.”

En La sociedad del espectáculo, Debord, Guy, Editorial La marca, Buenos Aires, 1995.

"Negocios son negocios" de Daniel Muchnik.

“Hasta 1943, el general Perón hizo declaraciones antisemitas y se pronunció a favor de Alemania y, especialmente, de la Italia fascista.(…) (Payne) cita palabras pronunciadas por el mismo Perón: Mussolini fue el hombre más grande de nuestro siglo. Pero cometió ciertos errores desastrosos. Yo, que cuento con la ventaja de su precedente, seguiré sus pasos y a la vez evitaré sus errores.”

Pág 41.

“El caso de Jacques de Mahieu es el más saliente. (…) Mahieu fue secretario nacional de la Escuela Superior de Conducción Peronista y redactor de los Fundamentos de la Doctrina Nacional Justicialista. Enseñó en la Universidad de Buenos Aires y, hasta la década del ’60, este ideólogo de la derecha peronista siguió ligado a la Dirección de Migraciones, desde donde intercedía por otros criminales que obtenían allí permisos de ingreso a la Argentina.”

Pág 44-45.

“El nazismo había superado al capitalismo y al esclavismo con un modo de producción que hubiera asombrado al propio Marx. La explotación de mano de obra se realizaba bajo el supuesto de que los recursos humanos eran, más que renovables, descartables.”

Pág 213.

En Negocios son negocios, Muchnik, Daniel, Editorial Norma, 1999.

miércoles, 4 de febrero de 2009

"Discurso y verdad en la antigua Grecia" de Michel Foucault.



“Si hay una forma de “prueba” de la sinceridad del parresiastés, ésa es su valor. El hecho de que un hablante diga algo peligroso –diferente de lo que cree la mayoría- es una fuerte indicación de que es un parresiastés. Cuando planteamos la cuestión de cómo podemos saber si aquel que habla dice la verdad, estamos planteando dos cuestiones. En primer lugar, cómo podemos saber si un individuo particular dice la verdad; y, en segundo lugar, cómo puede estar seguro el supuesto parresiastés de que lo que cree es, de hecho, verdad. La primera pregunta –reconocer a alguien como parresiastés- fue muy importante en la sociedad grecorromana y, como veremos, fue explícitamente planteada y discutida por Plutarco, Galeno y otros. Sin embargo, la segunda pregunta escéptica es especialmente moderna y, pienso, ajena a los griegos.”

Pág 41.

“(…) el athuroglossos se caracteriza por los dos rasgos siguientes: 1) cuando se tiene “una boca como una fuente que mana”, no se pueden distinguir aquellas ocasiones en las que se debería hablar de aquellas en las que se debería permanecer en silencio; o aquello que debe ser dicho de lo que debe quedar sin decir; o las circunstancias y las situaciones en las que se requiere hablar de aquellas en las que se debe permanecer callado. (…) 2) Como señala Plutarco, cuando se es athuroglossos no se repara en el valor del lógos, en el discurso racional como medio de lograr el acceso a la verdad. (…) Uno de los problemas que debe resolver el personaje parresiástico, entonces, es cómo distinguir aquello que debe decirse de aquello que debe callarse. No todo el mundo puede trazar tal distinción (…)”

Pág 96-97.

“Pero lo que yo trato de hacer como historiador del pensamiento es algo diferente. Intento analizar la forma en que las instituciones, las prácticas, los hábitos y los comportamientos llegar a ser un problema para la gente que se ha comportado de unos modos concretos, que tiene cierto tipo de hábitos, que se ocupa en cierto tipo de prácticas, y que pone en funcionamiento cierta clase de instituciones. (…) La historia del pensamiento, entendida de este modo, es la historia de la manera en que la gente empieza a ocuparse de algo, de la manera en que se han llegado a preocupar por esto o aquello, por ejemplo, por la locura, el crimen, el sexo, ellos mismos o la verdad.”

Pág 109.

“En su forma básica, este mismo problema reaparece ahora en el terreno de la educación, pues si uno mismo no está bien educado ¿cómo puede decidir lo que constituye una buena educación? Y si la gente tiene que ser educada, debe recibir la verdad de un maestro competente. Pero ¿cómo podemos distinguir los maestros buenos, que dicen la verdad, de los malos o inútiles?”

Pág 128.

En Discurso y verdad en la antigua Grecia, Foucault, Michel, Editorial Paidós, 2004.

martes, 3 de febrero de 2009

"Los ejércitos de la noche" de Norman Mailer.



“No hay que olvidar que buena parte del quehacer de la escritura reside en la capacidad de percibir el preciso instante en que ha de lograrse la promesa siguiente, por lo general oculta en alguna palabra o frase un poco al margen del propósito conciente.”

Pág 40.

“El movimiento sindical levantó el país y lo condujo al campo de la abundancia, pero era un campo de fútbol profesional, y Norteamérica se puso a mirar el partido del domingo lleno de Paz ante el arco iris del televisor en color, y percibía la Justicia cuando ganaba su equipo, y conocía la Igualdad porque a nadie se le impedía la cabal visión de su propia batalla, y la Libertad sin límites porque siempre se podía apagar el aparato…”

Pág 104.

En Los ejércitos de la noche, Mailer, Norman, Editorial Anagrama, 1989.

domingo, 18 de enero de 2009

"Estertores de una década, Nueva York '78" de Manuel Puig.



“Independencia: Cocó aconseja a la mujer anteponer la carrera a todo, porque lo mejor de la vida es la independencia. Gol del matriarcado americano. La platea aplaude a rabiar.”

Pág 83.

“Ah, y permítanme que les transcriba dos preguntas dirigidas a mí en París por intelectuales (no por cualquier tarado), muy indicativas de lo bien que se nos conoce: 1) “¿Y los peones están aprendiendo a leer y escribir”; 2) “¿Cómo es posible que el cine extranjero se dé en versión original con subtítulos en vez de doblado, cuando la mayoría de la población no sabe leer?”. Sin comentarios.”

Pág 122.

“¿Qué salvaría yo de un incendio si tuviera que elegir un filme de la historia del cine? Supongo que para los aficionados a Antonioni, Godard y otras yerbas sería una fatalidad mi elección.” (Fatalidad de Josef von Sternberg)

Pág 149.

En Estertores de una década, Nueva York '78, Puig, Manuel, Editorial Seix Barral, 1993.

"La muerte en los ojos" de Jean-Pierre Vernant.



“(…) no se puede concebir ni definir el Mismo sino en relación con el Otro, con la multiplicidad de otros. Si el Mismo permanece encerrado en sí mismo, no puede haber pensamiento. Ni civilización, agregamos nosotros. Al hacer de la diosa de lo marginal una divinidad integradora y asimiladora –al instalar a Dioniso, que en el panteón griego encarna la figura del Otro, en el centro del dispositivo social y la escena teatral-, los griegos nos legaron una gran enseñanza. No es una invitación a hacerse politeista ni a creer en Dioniso y Artemisa, sino a incorporar en la idea de la civilización una actitud del espíritu cuyo valor, además de moral y político, es también intelectual. Esa actitud se llama tolerancia.”

Pág 38.

“(…) Artemisa vela por que efectúen correctamente el aprendizaje del modelo al cual deberán adaptarse cuando llegue el momento. Desde las márgenes donde reina, los prepara para volver al centro. Su función de nodriza en el espacio salvaje busca integrarlos en el corazón del espacio cívico.”

Pág 40.

“A diferencia de las figuras divinas y los rostros humanos, la máscara de Gorgo, como cabeza aislada, incluye en la composición de sus rasgos varios aspectos de carácter insólito y extraordinario. Las pautas normales, las clasificaciones usuales, aparecen embrolladas y trastrocadas. Lo masculino y lo femenino, lo joven y lo viejo, lo bello y lo feo, lo humano y lo bestial, lo celestial y lo infernal, lo alto y lo bajo (Gorgo da a luz a sus retoños a través del cuello a la manera de las comadrejas que, al parir por la boca, invierten las funciones bucal y vaginal), lo interior y lo exterior (la lengua no permanece oculta dentro de la boca sino que se proyecta como un sexo viril, desplazado, erecto, amenazante), en fin, todas las categorías se trastruecan, funden y confunden en ese rostro.”

Pág 103.

“Cara a cara con la frontalidad, el hombre se coloca en posición de simetría con respecto al dios; se ubica en su mismo eje; esta reciprocidad implica a la vez dualidad- el hombre y el dios que se enfrentan- e inseparabilidad, incluso identificación: la fascinación significa que el hombre no puede desviar su mirada, apartar su rostro de la mirada de la Potencia; su ojo se pierde en el de la Potencia que lo mira, como él la está mirando, hasta que él mismo es proyectado a ese mundo presidido por ella.”

Pág 104.

En La muerte en los ojos, Vernant, Jean-Pierre, Editorial Gedisa, 1986.

"Los pasos previos" de Francisco Urondo.



“Ya no se trataba de discernir si estaban o no dadas las condiciones para soltar amarras; o si, por el contrario, esas condiciones debían ser precipitadas. El abismo rodeaba a todos; estaban unos en pleno salto, otros observando el espacio por donde se trazaba la parábola. Había que empezar de nuevo u olvidar.
Lo inquietante era que alguien se estaba equivocando. Y sólo el tiempo haría evidentes los errores, sólo el fracaso demostraría algo convincente.”

Pág 25.

“-Esos grupos están por comenzar a operar. Y llegan con novedades: más que moverse en el campo, van a actuar en las zonas urbanas. Esto ya se da en el Brasil y en el Uruguay; parece que han llegado a esta conclusión.”

Pág 89.

“Tampoco va a haber arreglo, ni entendimiento, ni pacto de ninguna clase con la dictadura ni los intereses que la dictadura representa. Que sigan escribiendo las revistas y los diarios lo que quieran; que sigan inventando algunos canales lo que quieran; que sigan fabricando divisiones internas y uniones externas. Eso será imposible. Primero nos tendrán que matar y sacar del camino.”

Pág 217.

Pág 250 – Diálogo. (Anticipación de los métodos de tortura, etc).

En Los pasos previos, Urondo, Francisco, Editorial Adriana Hidalgo, 1999.

sábado, 17 de enero de 2009

"El jugador" de Fiodor Dostoievski.



“Bueno; pues sí, es verdad: para mí, ser esclavo suyo constituye un placer. Sí, sí; hay un placer en el último grado de la humillación y anonadamiento (…)”

Pág 422.

En Obras completas tomo II, Dostoyesvski, Fiodor M., Editorial Aguilar, 1981, Madrid.